Era su abuelo, pero hacía todo lo contrario a lo que se esperaba. Y es que, supuestamente, sometía a su propia nieta a todo tipo de perversiones, desde manoseos a violaciones y hasta obligarla a ver películas pornográficas. El hombre tiene 65 años y ahora es juzgado en tribunales por graves delitos que podría significarle que pase sus últimos años preso.
No se puede revelar su identidad en razón de preservar a la víctima, pero el sujeto es un chacarero de Pocito que está acusado de abusar sexualmente de la nieta, desde que ella tenía 6 años. Es juzgado por el juez Benedicto Correa, con la secretaría a cargo de la doctora Patricia Katuchin, de la Sala II de la Cámara en lo Penal y Correccional. La acusación es impulsada por el fiscal Daniel Galvani.
De acuerdo a la causa, la madre tomó conocimiento de los abusos a fines de 2017 pero pasaron muchos meses hasta que se animaron a denunciar el caso en el Centro ANIVI. La niña reveló que su abuelo la sometía desde que tenía 6 años y todo comenzó con manoseos. Contó que sufrió los abusos hasta los 14 años. El hombre aprovechaba las ocasiones en que se quedaban a solas, con la excusa de cuidarla o que pasara la noche con ellos.
Es que se mostraba cariñoso y bien paternal, pero cuando estaba solo sacaba a relucir sus perversiones sexuales. La chica relató que sufrió manoseos, exhibiciones obscenas y violaciones. El hombre se masturbaba delante suyo y le mostraba películas pornográficas, señalaron fuentes del caso. En otra parte de su declaración dejó entrever que su abuelo también la ofreció a los obreros de su finca para tener sexo y le propuso que filmaran los ultrajes con un celular.
El hombre lleva dos años detenidos y puede recibir una condena de hasta 35 años de prisión. Está acusado de abuso sexual con acceso carnal, gravemente ultrajante, agravado por ser un ascendiente y en forma reiteradas –al menos en 5 hechos-, en concurso real, revelaron fuentes judiciales. Ya se escucharon algunos testimonios y el debate puede durar más de una semana.