El 26 de febrero, la abuela de una víctima de abuso sexual simple llegó al Centro de Abordaje Integral de Niños, Niñas y Adolescentes Víctimas (ANIVI) en compañía de agentes policiales. La mujer denunció allí que su nieta menor de edad había sido atacada por un hombre mientras se bañaban en un canal de agua, en Chimbas.
En ese momento, la denunciante, dijo a las autoridades judiciales que dos días antes, la víctima A.I.Q (iniciales para proteger la identidad) estaba en el canal ubicado en calle Rodríguez y Buenaventura Luna, en compañía de Yonathan Pérez. Este la sentó en la falda y empezó a tocarle las partes pudendas, al tiempo que le decía, "la sentís, la sentís". Varios vecinos vieron la escena y agredieron a Pérez, obligándolo a escapar en su bicicleta.
Este duro testimonio fue llevado a la Justicia. Según fuentes judiciales, en menos de diez días se cumplió con la carga probatoria. Lo dicho por la abuela quedó acreditado por innumerables testimonios y la videograbada practicada a la menor.
Finalmente, Pérez fue juzgado por el Sistema Acusatorio en tiempo récord. Y este martes se conoció la sentencia: tres años de Ejecución Condicional de conformidad al art. 26 del C.P y sometido a reglas de conductas del art. 27 bis del mismo cuerpo legal.