La perversión de la mente humana no tiene límites. Este jueves se conoció la sentencia de un aberrante caso en San Juan. Un depravado fue condenado a dos de años de prisión en suspenso por masturbarse en la misma habitación que una niña.
Para continuar, suscribite a Tiempo de San Juan. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITELa perversión de la mente humana no tiene límites. Este jueves se conoció la sentencia de un aberrante caso en San Juan. Un depravado fue condenado a dos de años de prisión en suspenso por masturbarse en la misma habitación que una niña.
Fuentes policiales informaron que la denunciante fue una estudiante de enfermería que cuidaba de la menor de tres años, que sufre de hipotonia y atrofia muscular por una enfermedad que se contagió al nacer: botulismo.
La niña estaba con internación domiciliaria y conectada a un respirador. En eso, Adrián Ismael Rodríguez aprovechaba para sacarse fotos de su pene y hasta un video eyaculando.
Por eso, en juicio abreviado, bajo la causa de Exhibiciones obscenas agravadas en perjuicio de la menor, la Justicia determinó el lapso mencionado de prisión condicional. Además, tiene prohibición de acercamiento a la victima y grupo familiar. También debe abstenerse de estupefaciente y bebidas alcoholicas, y hacer tratamiento psicológica.
