El Tribunal Federal de San Juan dio a conocer la condena que le fue impuesta a Federico Fernández Santa Lucía, sujeto acusado trata con fines de explotación sexual en prejuicio de una menor de 14 años.
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SUSCRIBITEEl Tribunal Federal de San Juan dio a conocer la condena que le fue impuesta a Federico Fernández Santa Lucía, sujeto acusado trata con fines de explotación sexual en prejuicio de una menor de 14 años.
En un primer momento, Fernández Santa Lucía fue condenado por la justicia federal a 4 años de pena por el delito de tenencia ilegal de armas y munición de guerra, y se lo absolvió del delito de trata porque no había pruebas suficientes para condenarlo por este delito.
El fiscal Maldonado apeló este fallo y un tribunal de Mendoza expresó que si había pruebas en su contra, el juicio se volvió a hacer y finalmente este sujeto recibió una pena de 12 años y 6 meses por el delito de trata con fines de explotación sexual en prejuicio de una menor de 14 años.
Este delincuente, de profesión enfermero, fue detenido el 9 de mayo de 2012 en el marco la supuesta trata de personas. En el allanamiento en su casa en calle España, en Capital, encontraron armas de fuego y una foto en la cual aparecía abusando de su hijastro, en aquel entonces de 5 años. A raíz de esas pruebas abrieron una causa penal en la Justifica Federal y otra en el fuero provincial.
En junio de 2014 fue llevado a juicio en la Sala III de la Cámara en lo Penal y Correccional de la provincial y lo condenaron a 14 años de prisión por el abuso sexual contra ese niño. Y es que en el debate se comprobó que Fernández Santa Lucía corrompía sexualmente a ese chico.
Los planes de vender a una niña quedaron al descubierto cuando su madre denunció su desaparición en noviembre de 2011. Desde el 7 de noviembre, nadie conocía el paradero de la menor y por ello la progenitora que estaba en Buenos Aires radicó la denuncia en la Policía, que inició la investigación y el operativo de búsqueda.
En febrero de 2012 (el 15), los investigadores apuntaron contra el propio entorno de la adolescente luego de que apareciera en la casa de una hermana en Rivadavia, bajo los efectos de alucinógenos. La chica contó que había estado encerrada en una casa del barrio Cabot, en Capital, donde la prostituían y que logró escapar tras descubrir que sus captores pretendían venderla a Santa Fe a una banda que continuaría explotándola sexualmente.
Las escuchas de la causa comprometieron a los familiares y, con esas pruebas sus allegados, entre ellos Fernández Santa Lucía, todos fueron enjuiciados.
