A tres días del violento episodio que sucedió en La Bebida, cuando un policía encontró a dos ladrones en su casa y mató a uno de ellos con su arma reglamentaria, Tiempo de San Juan recorrió la zona donde se desencadenaron los hechos y dialogó con fuentes allegadas al miembro de la Fuerza implicado y su familia.
En el Lote Hogar 24, el barrio donde está situado el domicilio del efectivo policial que mató de un balazo a Carlos Alberto Gutiérrez, más conocido como 'El Porteñito', el clima se presentó espeso entre los vecinos que hicieron evidente su poco interés en cruzar palabra con la prensa. Con cierto temor a algún tipo de represalia, muchos decidieron guardar silencio para evitar problemas.
Uniformados y patrulleros que observan y rondan por el lugar, vecinos que vociferan pero que no hablan y una tensa calma en el aire, así se presentó el escenario.
Sobre calle Pellegrini, donde cayó desplomado el cuerpo de 'El Porteñito'
Fue un informante, identificado con la inicial R, quien ofreció detalles de la situación general en las inmediaciones tras la sacudida madrugada. Si bien confirmó el lugar exacto donde ocurrió la balacera y dio el nombre del cabo involucrado en la muerte del delincuente, para resguardar su integridad y la de su familia, no se darán a conocer por su seguridad.
Es que una custodia policial se instaló en la zona y, para no identificar la casa en cuestión, la guardia de policías no se quedó en la puerta de la vivienda sino que se mantuvo en movimiento. Aunque no se pueda mostrar, sí se puede describir: la casa monitoreada está blindada, con reja y candados puestos, las ventanas cerradas y ningún movimiento aparente. Hay gente adentro, una mujer y una niña que salen al jardín y luego entran para no volver a salir.
Dentro del Lote Hogar 24, donde sucedió el violento hecho
R contó que los disparos se escucharon con claridad esa madrugada, cerca de las 4 de la mañana, y que despertó a los vecinos del lugar. De inmediato, aseguró que también se oyeron las corridas. Pese a la incertidumbre que se originó, explicó que su decisión fue no salir por miedo a recibir un tiro. Más tarde, supieron lo que había pasado.
Acorde a la versión que manejan, los mlavivientes habían intentado robar una moto que estaba en la casa del policía, pero el propietario fue alertado de ello y actuó en consecuencia. "Igual acá siempre hay robos, aunque siempre son menores, son rateros que se llevan lo que pueden", dijo.
Presencia policial en la zona para custodiar al policía, su familia y los vecinos, ante una posible represalia del entorno de la víctima fatal
Desde ese momento, una decena de uniformados se hizo presente en los alrededores del domicilio y el revuelo continuó durante los siguientes días. "Ahora la cosa está más calmada, al parecer los custodios rotan y ya no están más en la puerta de la casa", dijo.
Con menores en el interior de la casa del policía, R aseveró que nadie más salió de esa vivienda y que únicamente lo hacen para salir a comprar los alimentos y elementos de necesidad básica. "Seguro que tienen miedo a que alguien les haga algo. Ahora viven encerrados", señaló.
Aún quedan huellas del episodio con consecuencias trágicas
El domicilio se encuentra situado a dos cuadras de calle Pellegrini y a tres cuadras, aproximadamente, de donde fue encontrado el cuerpo sin vida de 'El Porteñito'. Según manifestaron vecinos de ese punto, hasta el lunes todavía se podía apreciar la mancha de sangre que dejó el fallecido, justo a la vera del camino y a unos escasos 20 metros de distancia del Camping de UDAP.
Consultado por este diario, un trabajador del club -que de igual modo prefirió resguardar su identidad- también aseguró haber escuchado los tiros de esa madrugada, la que se vio convulsionada tras la muerte del ladrón. "Se escucharon y después nos encontramos con todo el operativo. Ahí (señala el lugar donde murió Gutiérrez) se cayó y se desangró", detalló.