A más de 10 días del violento episodio en el que un policía abatió a un delincuente que había ingresado a robar a su domicilio, situado en La Bebida, Rivadavia, poco es lo que se conoce sobre la investigación del caso ya que todo se maneja con hermetismo y lo que se sabe a ciencia cierta es que el uniformado que le quitó la vida a Carlos Alberto "Porteñito" Gutierrez aún no fue requerido por la Justicia.
Así lo confirmó el secretario de Seguridad Carlos Munisaga, quien se refirió al tema y señaló que, por el momento, los hechos que se desencadenaron el sábado 30 de enero por la madrugada en el interior del Lote Hogar 24 y que involucran a un miembro de la Fuerza son material de investigación tanto de la Justicia como de la Policía.
Si bien la causa pertenece al Quinto Juzgado de Instrucción, fuentes allegadas indicaron que el expediente todavía está en manos del personal policial de la Sección de Homicidios, lo que explica que hasta ahora el efectivo del Comando Radioeléctrico que le disparó al "Porteñito" y a su cómplice todavía no haya sido llamado a declarar.
Como no hubo ningún requerimiento, el expediente del caso no tiene una carátula específica y por lo tanto es un misterio la imputación que podría recibir el policía, cuya identidad también se guarda bajo siete llaves. Desde la parte querellante del caso, impulsada por la Dra. Filomena Noriega, indicaron que la representación letrada del uniformado en cuestión sería integrada por un defensor oficial. Sin embargo, Tiempo de San Juan consultó con los funcionarios y todos dijeron no estar al tanto de ello.
Mientras tanto, el único detenido por el hecho es el ladrón sobreviviente a los balazos que recibió, Antonio "Toño" Luján, hasta el momento el único partícipe que ofreció su versión. Quien permaneció internado y ya fue dado de alta para quedar detenido en la Central de Policía dio un relato contradictorio con el oficial, negando el ingreso al domicilio del policía, el robo y describiendo una cacería.
Como novedoso y bajo el marco de actuaciones investigativas de la Fuerza, se llevó adelante una rueda de reconocimiento el viernes último en la que participó el único aprehendido, con la finalidad de que el policía identificara a uno de los ladrones que irrumpió en su casa para levarse una moto. Se desconoce si finalmente logró hacerlo y, en el caso de que así haya sido, no sería favorable para Luján.
Entre las pericias ejecutadas por Homicidios, informaron que se secuestró el candado roto y las cadenas del portón de la casa del efectivo, las que habrían destruido los delincuentes. Además, se decomisó una moto que tenía manchas de sangre, un chaleco y un revólver calibre 22 que fue hallado en el descampado y que presuntamente sería de uno de los ladrones.
El policía, que podría declarar en calidad informativa -es decir, sin estar vinculado a la causa y hacerlo como testigo- o bien en calidad de imputado, todavía permanece con custodia policial por temor a algún tipo de represalia. En los alrededores de su vivienda se puede ver movimiento de uniformados y patrulleros, para que la casa no sea identificada. En el barrio también todo se mantiene en silencio y nadie quiere hablar.