Hubo revuelo en la tarde de este martes en La Bebida cuando una docente llamó al 911 para denunciar que dos sujetos en una moto negra intentaron raptar a dos chicos. No se sabe qué intenciones tenían esos dos desconocidos, pero los menores aseguraron que tuvieron que meterse en el jardín de una casa para escapar de ellos.
A diferencia de otros casos que sólo quedan en rumores, la Policía abrió una causa en la Seccional 34ta con asiento en La Bebida y dieron intervención a las autoridades judicial para investigar qué pasó y quiénes son esos sujetos. Los uniformados tomaron declaración a los niños en su domicilio.
La alarma se encendió en horas de la siesta de este martes, cuando los chicos se dirigían a la escuela situada sobre avenida Ignacio De La Roza y calle Pellegrini. Lo que contaron fue que en las cercanías del establecimiento y mientras iban montados en una bicicleta, dos hombres a bordo de una moto negra se le pusieron a la par y les preguntaron: “¿los llevamos?”.
Los desconocidos supuestamente los hicieron detener e insistieron en llevarlos, pero los chicos se negaron. Ante su resistencia, los sujetos se pusieron furioso, según las versiones. Viendo que corrían peligro, los menores escaparon y se refugiaron en el jardín de una casa de la zona. En ese momento los individuos aceleraron la moto y se marcharon.
Los estudiantes, de 14 y 6 años, llegaron asustados al colegio. Después uno de ellos habló con una docente y contó sobre el extraño episodio vivido con estos dos desconocidos en proximidades de la escuela. Fue así que esa maestra llamó al 911. Una patrulla de la Seccional 34ta salió a recorrer la zona para ver si encontraba testigos, pero no tuvieron suerte. También pidieron las grabaciones de la única cámara de seguridad que hay en esa zona, pero no existen imágenes o al menos no se ve a los hombres de la moto, explicó una fuente del caso.
Lo cierto es que la versión de los chicos existe. El caso genera intriga. No descartan que sea una confusión, pero también podrían tratarse de “motochorros” o, en el peor de los casos, de posibles abusadores de niños. Por eso continúan con las investigaciones.