Un bebé de tres meses oriundo de Valle Fértil lucha por su vida internado en la Terapia Intensiva Pediátrica del Hospital Rawson, luego de haber caído dentro de un brasero y producto de ello resultar herido con quemaduras en su cara y sus manos. Sin embargo, esas lesiones no son lo que más preocupa a los médicos sino sus vías respiratorias severamente afectadas.
Fuentes oficiales allegadas al caso indicaron que el estado del pequeño es delicado aunque estable, es decir que aunque no tuvo una mejoría tampoco empeoró. Se espera que en las próximas horas, el chiquito que lleva internado tres días presente algún tipo de evolución debido a la inhalación de monóxido de carbono que sufrió.
En las últimas 24 horas, desde el nosocomio manifestaron que "es pronto todavía hablar de una evolución. La buena noticia es que no hubo un agravamiento de su cuadro y está estable". Este viernes al mediodía, la respuesta fue que sigue todo igual.
Aparentemente, el accidente doméstico ocurrió cuando el menor se cayó del cochecito al recipiente lleno de brasas. Ni bien su madre se advirtió la situación, lo socorrió y se dirigió hasta el Hospital Alejandro Albarracín, donde le practicaron las primeras curaciones. Sin embargo, en horas de la tarde del martes último lo trasladaron al Rawson.
El hecho sucedió en un domicilio de calle Agua Cercada, en el Valle, y fue su progenitora de 24 años -identificada como Mónica Dayana Maldonado- quien desesperada acudió al centro de salud. A causa de la seriedad de sus lesiones debió ser trasladado hasta Capital para una mejor asistencia.