Asesinato en Albardón

Caso Brenda: el marido procesado por femicidio y el amante por abandonarla a su suerte

El brutal asesinato derivó en dos causas penales que tiene como únicos acusados a Diego Álvarez, el esposo, y también a José Miguel Guajardo, el hombre que mantenía un romance con la chica.
sábado, 11 de julio de 2020 · 10:07

El caso por el brutal asesinato de Brenda Requena derivó en dos causas penales paralelas, que tienen como únicos acusados al esposo y al amante. Actualmente, el marido Diego Álvarez se encuentra detenido y procesado por femicidio. Por su parte, José Miguel Guajardo, el muchacho que mantenía un romance con ella, también fue procesado, pero por no auxiliarla y dejarla librada a su suerte momentos antes que la mataran.

El más complicado es Diego Álvarez, quien se encuentra preso en el penal de Chimbas. El juez Guillermo Adárvez del Tercer Juzgado de Instrucción tiene la certeza de que él la atacó después de que sorprendió a la chica de 24 años junto a José Miguel Guajardo. Eso ocurrió el 11 de julio del año pasado. Aquella vez, Álvarez golpeó a Guajardo, entonces éste se marchó. Brenda quedó con su marido, que aprovechando que estaban solos en esa zona desolada en las afueras de Campo Afuera, supuestamente la golpeó y la estranguló. Una vez que cometió el crimen, quemó su cuerpo para intentar borrar rastros y lo enterró.

Lo que no imaginaba era que iba a ser visto por unos adolescentes que cazaban pájaros. Estos chicos no sabían qué estaba quemando. Álvarez le pidió que se retiraran y ellos hicieron caso. Horas más tarde, el presunto asesino denunció la desaparición de su esposa en la Seccional 18va, todo para buscar una coartada y cubrirse. Al día siguiente, la Policía empezó a investigar la desaparición de la joven y en los días posteriores desplegaron un gran operativo de búsqueda en Albardón. Los medios de comunicación se hicieron eco de la extraña desaparición y Álvarez en todo momento se mostró preocupado, incluso llegó a llorar frente a las cámaras pidiendo por el paradero de su mujer, sabiendo que estaba muerta.

Los chicos que lo vieron quemando algo en el campo, luego se convirtieron en testigos claves y declararon en la Policía. Además, uno de ellos contó que le vio sangre en una mano aquella vez. Esos datos y el lugar que indicaron permitieron encontrar el cadáver enterrado. Para entonces, Álvarez ya estaba detenido.

El hombre nunca confesó el crimen ni declaró. El juez Guillermo Adárvez, del Tercer Juzgado de Instrucción, reunió suficientes pruebas y a fines de septiembre lo procesó con prisión preventiva por homicidio agravado por el vínculo y por violencia de género. También lo procesó por lesiones leves y coacción en perjuicio del amante, José Miguel Guajardo. Su defensor apeló el fallo, pero un tribunal ratificó el procesamiento. El juez del caso ahora está en la etapa de dar por concluida la investigación y próximamente elevará la causa a juicio. De ser condenado puede recibir la pena de reclusión perpetua.

Al amante

Igual suerte corrió José Miguel Guajardo, el amante de Brenda. Si bien no está preso, el entonces juez provisorio Juan Pablo Ortega, a cargo del Primer Juzgado Correccional, imputó al muchacho por haber dejado desamparada a Brenda el día que el marido los sorprendió en el campo.

El otro acusado. José Miguel Guajardo, está procesado por no auxiliar a Brenda.

El magistrado entendió que Guajardo pudo ayudar a la joven madre pero no lo hizo, a sabiendas que su vida corría riesgo por la violenta situación. Aun así se marchó después de que Álvarez lo golpeara y ni siquiera dio aviso a la Policía. Dos testigos, amigos suyos, declararon que Guajardo les contó lo sucedido con Brenda y el marido y después siguió la conversación como si nada, hablando de fútbol, señalaron fuentes judiciales.

La madre de Brenda denunció a Guajardo, convencida que si éste le prestaba ayuda hubiese evitado el crimen. El 23 de agosto del año pasado, el muchacho fue procesado por el delito de omisión de auxilio. El juez lo hizo desde una perspectiva de género, porque actuó con "total desprecio por la vida de Brenda" y sabiendo la situación de vulnerabilidad de la joven -que era agredida físicamente por su marido- decidió escaparse y "la dejó librada a su suerte".  

En la resolución, el juez sostuvo que "es menester aclarar que la violencia también se ejerce por omisión. Esta modalidad de violencia contra la mujer está íntimamente relacionada con el tipo penal por el que aquí se procesa a Guajardo, el sujeto no hizo lo que efectivamente tenía que hacer”. Y agregó que "certeza tenemos de que Brenda está muerta, certezas tenemos que Guajardo huyó corriendo el día en que fueron descubierto por Diego Álvarez, certeza tenemos que quién pudo evitar una tragedia, no hizo más que correr e irse a hablar de fútbol con sus amigos, certezas tenemos en que se hubiera evitado una frenética búsqueda de cinco días y se hubiese logrado un abordaje del caso más eficiente y eficaz si Guajardo hubiera dado aviso inmediato a la policía del hecho de violencia que presenció, pero quedará una eterna incertidumbre en si la muerte de Brenda se pudiese haber evitado, pues entiendo pesará en la conciencia del imputado Guajardo tal grave omisión de auxilio". El delito es excarcelable, por eso está libre. Igual puede ser pasible de recibir una multa.

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