Sin duda, la intención era matarlo. Sin embargo, le dejaron una chance de vivir y el muchacho la aprovechó. Se trata de Mauricio Nahuel Sosa, de 18 años, quien sufrió una brutal golpiza el pasado viernes 10 de abril y, ese mismo día, entró a Terapia Intensiva del hospital Rawson en gravísimo estado. El panorama era totalmente desalentador pero la juventud y ganas de vivir fueron más fuerte en la vida del muchacho atacado. Increíblemente, en ocho días pasó de estar al borde de la muerte a recuperarse y ser dado de alta.
Junto a su abogada defensora, Filomena Noriega, Mauricio se presentó, en la mañana de este lunes, en la Comisaría 17ª y denunció a los posibles agresores. En principio se especulaba con que se trataba de diez los presuntos salvajes. El mismo día de la golpiza detuvieron a cinco pero, según la familia del muchacho, no volvieron a realizar allanamientos ni nuevas detenciones.
Todas las miradas de los Sosa apuntaba a otra familia del mismo barrio -la Villa del Sur de Chimbas-, de apellido Ponce y oriundos de Catamarca. Esta versión surgió luego de que un vecino del lugar viera cómo golpeaban brutalmente a la víctima e identificara a varios de los Ponce. Fue ese mismo vecino quien llamó al 911 y relató lo sucedido. Fue el mismo, también, que le avisó a la madre del muchacho de lo acontecido.
Según contó Filomena Noriega, la denuncia fue radicada por el delito de tentativa de homicidio ya que, según la letrada, era claramente la intención que tenían contra el muchacho: asesinarlo. Incluso, afirmó, luego de golpearlo y dejarlo inconsciente, lo tiraron a una pileta abandonada de la zona creyendo que lo habían asesinado. Afortunadamente, el joven vivió y ya denunció lo que le tocó vivir.
¿Cómo fue el hecho?
Ocurrió sobre las 16 del pasado viernes 10 de abril. Por un problema con la abuela del muchacho víctima, los Ponce se la terminaron agarrando con el jovencito. Lo vieron que cruzó desde su casa hacia la de su abuela, llamada Mónica, y comenzaron a perseguirlo. Mauricio corrió pero fue atrapado en un descampado cercano al barrio.
Un vecino vio la secuencia y denunció el hecho. Dijo que, entre diez, lo estuvieron golpeando brutalmente hasta dejarlo malherido. Fuentes allegadas a la víctima afirmaron que lo golpearon hasta que pensaron que lo habían matado y lo tiraron a una pileta que hay en ese descampado.
Llegó personal policial de la Comisaría 17ª y, también, personal médico. Al joven lo trasladaron hacia el hospital Rawson, en gravísimo estado. Presentaba inflamación en su cerebro, fractura de cráneo y hematomas varios, en distintas partes de su cuerpo. Quedó en Terapia Intensiva. Esperaron que se le desinflame el cerebro y lo intervinieron quirúrgicamente.
En cuanto a los atacantes, según fuentes del caso, la Policía había logrado atrapar a unos cinco y faltaba detener a los cinco restantes. Todos serían integrantes de la familia Ponce, quienes -según fuentes del caso- también tienen algunos "problemas" delictivos.