El caso por el robo de 5 millones de pesos en una finca de 25 de Mayo en octubre último, tiene tres procesados. Dos son supuestos integrantes de la banda que perpetró el atraco, a los que dictaron prisión preventiva, y también está la mujer de uno de ellos que no permanece detenida, pero que es acusada de estafa procesal y falsificación de instrumento privado.
El auto de procesamiento fue dictado por el juez Benedicto Correa, del Quinto Juzgado de Instrucción, contra Miguel Alejandro Giménez, su mujer María Amante y Ramón Vicente Videla. Los dos hombres seguirán presos. La mujer permanece en la libertad dado que los delitos que le achacan son excarcelables.
Eran la 1.30 de la madrugada del 29 de octubre último cuando una banda, integrada por al menos cinco sujetos, irrumpió a la finca La Carmela en la calle 23, entre 6 y 7, en 25 de Mayo. Los encapuchados emboscaron al casero, Carlos González, a quien amenazaron y maniataron. A ese obrero rural le robaron 20 mil pesos y su celular, y después se trasladaron a la casa del propietario, Facundo Balboni, que ese momento no estaba. Allí rompieron una caja fuerte y logran apoderarse de 2.900.000 pesos y 25.000 dólares. El total del dinero robado ascendió a los 5.000.000 de pesos. También robaron un arma calibre 9mm, cargadores, cajas con municiones, pen drives, ropa, otros objetos y el disco rígido de la computadora de las cámaras de seguridad, según la causa judicial.
A través de las directivas del juez Correa, los investigadores de la brigada de la Regional Este empezaron a averiguar y recibieron el dato que, al otro día del atraco, Miguel Giménez compró un auto Volkswagen Fox a 300 mil pesos en efectivo. A todo eso, ya se rumoreaba que éste había sido parte del atraco y andaba interesado por comprar autos. Este hombre es de Tupelí. A los días allanaron su casa, donde encontraron el auto y algunos elementos que lo vincularon al caso. Su mujer luego presentó un boleto de compra y venta del auto fraguado con fecha 28 de octubre para intentar despegar a su marido. Sin embargo, descubrieron la maniobra y por eso ella también quedó involucrada en la causa.
Para entonces buscaban a Ramón Vicente Videla Fuentes, al que señalaban como partícipe de la banda y cómplice de Giménez. En su domicilio en Cochagual, Sarmiento, encontraron un cuchillo y una linterna con características especiales que pertenecían al dueño de la finca. En otra casa que frecuentaba encontraron la pistola 9 mm y municiones, también del damnificado. Por otro lado comprobaron que Videla Fuentes compró, el mismo 29 de octubre, una camioneta Toyota y la pagó con 2.000 dólares y 670.000 pesos, uno sobre otro, según la causa.
Videla Fuentes permaneció prófugo, pero a los meses lo detuvieron. El juez Correa procesó primero a Miguel Alejandro Giménez (43), por el delito de robo agravado por ser en despoblado, en banda y con uso de arma de fuego de fuego. A María Amante (35), su mujer, por falsificación de instrumento privado y tentativa de estafa procesal. El magistrado después procesó Ramón Vicente Videla (44) por los mismos delitos que acusan a Giménez y también con prisión preventiva.