Un terrible episodio ocurrió en la Escuela Secundaria del barrio Los Pinos, en Chimbas. Según confirmaron fuentes policiales, tres compañeritos del curso Segundo Segunda recibieron un frasco que contenía gotas de rivotril, las mezclaron en una botella con jugo, lo consumieron y debieron ser trasladados de urgencia hacia una clínica privada.
Según las fuentes, todo sucedió en el turno vespertino, en horario de recreo. Los tres alumnos, de 14 años, sabían que unos sujetos estaban en la parte exterior del establecimiento esperándolos para entregarles ese frasquito con el medicamento y hacia allí fueron a recibirlo.
"La institución está completamente cerrada pero una parte está cercada con tela. Por ahí hay un huequito que fue por donde los sujetos les pasaron el frasquito a los tres compañeritos. Luego, los menores lo mezclaron con una botella con jugo y lo tomaron", indicaron en la Fuerza.
Tras ingerirlo, los alumnos empezaron a descomponerse, "parecían pedidos, no podían coordinar lo que decían", describieron. En ese establecimiento, la Comisaría 23ª tiene una agente de adicional, la cual dio aviso a la dependencia. Policías de esa seccional llegaron rápidamente y trasladaron a los adolescentes hacia la clínica, donde los desintoxicaron y les dieron el alta.
¿Quiénes cometieron el ilícito? Según las fuentes policiales, lograron atrapar a cuatro sujetos -entre ellos, dos menores de edad- que una madre los habría visto entregándoles el frasco con rivotril. Sin embargo, hasta que no estén los informes médicos, no pueden continuar con la investigación, por lo que estuvieron detenidos por unas horas, los interrogaron, dijeron que ninguno había sido y debieron soltarlos hasta poder seguir con las averiguaciones.
Según los efectivos, los sospechosos serían oriundos del barrio Los Pinos, conocían a las víctimas y serían jóvenes que no van a la escuela ni trabajan, que ya los detuvieron en ocasiones anteriores por distintos robos, por lo que serían conocidos en el ambiente delictivo de esa zona.
En el hecho intervino personal policial de la Comisaría 23ª, quienes realizaron las acciones legales correspondientes: hasta citaron a la directora de la escuela pero no pudo ver nada de lo sucedido. Además, la causa recayó en el Segundo Juzgado de la Niñez y Adolescencia, María Julia Camus.