Dramático relato de violencia de la madre de Danilo: el niño que murió en la ambulancia que chocó
Patricia Rodas desmintió a su hija, hermana del nene fallecido, quien aseguró que los había abandonado y apuntó contra su ex marido a quien lo acusó de negligencia en el cuidado del menor.
A más de 10 días de la tragedia que tuvo lugar en la Villa Observatorio de Chimbas, donde una ambulancia que trasladaba a dos pacientes que iban a hacerse diálisis al hospital chocó con otro vehículo y como resultado fatal fallecieron los dos, la madre de Danilo Castillo -el nene que encontró la muerte en aquel siniestro-, destrozada por el dolor de la pérdida, desmintió a su hija quien la acusó de abandonarlo y apuntó contra su ex marido por negligencia en el cuidado del menor.
Patricia Rodas acaba de sufrir la mayor pérdida que una persona puede tener: la de un hijo, y a pesar de ello intenta seguir adelante pero no sin antes aclarar lo que su hija Mariana Castillo lanzó ante los medios, una vez ocurrida la tragedia. Es que la joven de 29 años -en medio del duelo- dijo que la mujer había abandonado a su familia e incluso se había marchado a otra provincia. Sin embargo, la acusada contó otra versión de los hechos, una historia signada por la violencia de género y su lucha contra la depresión y el consumo de alcohol.
"Es mentira que mi hijo no me importaba. Es una barbaridad, no entiendo cómo pudo decir algo así en este momento. Hasta el final luché para que fuera derivado al Hospital Garrahan y que fuera trasplantado del riñón, teníamos que hacernos los análisis de compatibilidad", sostiene la madre que contó que cuando ocurrió el siniestro fatal estaba en Mendoza en busca de una oportunidad laboral, según detalla.
Denuncia por violencia de género tras un siniestro vial que su ex habría provocado, en plena pelea
Sobre el estado de salud de Danilo, señaló que la postura posesiva de su padre -quien tenía la custodia del niño y tiene la de su hermano mellizo- fue lo que complicó el estado del niño. "Cuando quedó con la custodia unilateral, el padre estaba obligado a continuar con el tratamiento del niño pero no lo hizo. Entonces empeoró y terminó en diálisis", asevera.
Con denuncias y medidas perimetrales en el medio en contra de Jorge Castillo (el papá de Danilo), la mujer mantuvo su matrimonio hasta que no aguantó más y decidió separarse. "Golpes, insultos y malos tratos fue lo que tuve que soportar. Entré en una gran depresión y me costó mucho salir, tanto que decidí entregarle a mis hijos. No podía hacerme cargo así, no tenía sustento económico", explicó y agregó: "Cuando estaba embarazada me pateó en el piso y les conté a mis papás. Ellos, muy tradicionales, en lugar de apoyarme, me aconsejaron seguir adelante con la relación para tener a mi familia unida. Pero la violencia nunca terminó y con el tiempo empeoró".
Más tarde, un informe psicológico del área social del hospital al que su hijo asistía por la insuficiencia renal que tenía certificó que la mujer no estaba apta para el cuidado, por lo que un juez le otorgó la custodia al padre.
"A partir de ese momento, no pude volver a tener una relación estable con mis hijos. Mi ex no me dejaba verlos, él los tenía de rehenes y cada vez que intentaba acercarme a ellos que estaban en Zonda era para lío. A principio de año, fui a verlos y me encontré con Danilo que no estaba bien cuidado, tenía fiebre y a los pocos días entró a terapia intensiva. Fue una lucha seguir de cerca su evolución porque no tenía respaldo legal para acompañar a mi hijo como debía", cuenta Rodas sobre su hijo de 14 años que luego se recuperó pero inició con la diálisis a partir de entonces.
El certificado de su salud psicológica por la que no pudo hacerse cargo de sus hijos
- Conociendo su historial de violencia, como consta en las denuncias que radicó, ¿por qué su hija reaccionó contra usted?
- No la entiendo, me extraña porque sabe todo lo que peleé para volver a ocupar el rol de madre. Ella puede tener rencores conmigo porque fue testigo de mis intentos de suicidios, pero sobre todo en el último tiempo estaba haciendo todo para recuperar a los más chicos.
- ¿Cuándo lo vio por última vez a Danilo?
- Antes de viajar a Mendoza, el 27 de mayo. Él tenía la mirada triste y yo le prometí rehacer nuestras vidas, pero él debía ser fuerte por su enfermedad. Después lo vi en un cajón.
Con la voz quebrada, reconoce no haber hecho las cosas de la mejor manera pero con el alta médica que obtuvo hace poco tiempo está dispuesta a recuperar la custodia de su único hijo más chico, el mellizo de Danilo. "Es lo único que me queda y con la poca fuerza que tengo voy a intentar estar con él. Lo de Danilo será el dolor con el que tendré que vivir el resto de mi vida", cerró.
El hecho ocurrió el viernes 28 de junio en la madrugada, en calles 25 de Mayo y Díaz cuando Danilo y Carlos Oviedo (61) eran trasladados desde Zonda al Rawson. La ambulancia fue envestida por un Chevrolet Corsa que aparentemente estaba corrido picadas y el más pequeño murió en el acto, más tarde murió el adulto. El automovilista que generó el siniestro quedó detenido y es juzgado por homicidio culposos agravado.
El dolor tras la tragedia
La mujer confiesa que si bien siente impotencia por lo sucedido, por cómo se dieron las cosas y su hijo terminó falleciendo, no puede desquitar su bronca con el conductor del auto que provocó la fatalidad. "Qué podía hacer en ese momento. Ir al hospital a recriminarle, si mi hijo ya estaba muerto", manifestó.
Tras recibir el llamado de un familiar que le dio la triste noticia, Rodas contó que a las pocas horas ya estaba en San Juan y a pesar de intentarlo, no pudo ver los restos de su hijo. "Estoy destrozada y todavía no le encuentro explicación. Una madre sufre toda la vida por sus hijos y se que con esto voy a lidiar toda la vida. No puedo dejar de imaginar cómo perdió la vida. Dicen que no sufrió pero eso no es consuelo", añade.