INSEGURIDAD

Terror en barrio privado de Rivadavia: entraron mientras dormían, los ataron y les llevaron todo

El hecho ocurrió en la madrugada del miércoles pasado en el barrio Ayres Village III. Dos delincuentes ingresaron a la vivienda y los mantuvieron durante tres horas atados mientras se llevaban todo.
jueves, 07 de marzo de 2019 · 22:11

Una pesadilla es lo que vivió el matrimonio Culleri el miércoles en la madrugada cuando fueron sorprendidos por dos delincuentes en su casa del barrio privado Ayres Village III. Los malvivientes burlaron la seguridad privada e ingresaron al domicilio mientras el matrimonio dormía. Luego de apuntarles con revólveres, los amordazaron y les llevaron todo.

Oscar y su esposa viven en su casa del barrio privado desde el pasado viernes. Solo cuatro días de tranquilidad tuvieron en su nuevo hogar: "se suponía que iba a ser más tranquilo pero parece que vinimos a sufrir aquí", aseguró Oscar con angustia. El martes pasado, a la noche, ellos recibieron visitas y luego se acostaron a dormir. "Me habré acostado como a las 12, estaba durmiendo arriba, mi casa es supersegura, no es tan fácil abrir las puerta-ventanas porque las cerraduras están del lado de adentro", dijo. 

El fondo de la casa da a la calle Coll, donde hay un lote baldío bastante extenso. Allí la empresa de seguridad colocó un boyero que emite descargas eléctricas ante el tacto y también activa una chicharra. Los delincuentes cortaron el boyero e hicieron un agujero en el alambrado y nunca sonó la chicharra. "Hay guardias de seguridad en la entrada de la garita y también vigilando por el predio, no entiendo qué estaban haciendo. Pagamos fortuna por el servicio", declaró Oscar.

"Cuando escucho un ruido me despierto y ya los tenía adentro, ambos encapuchados y con guantes apuntándonos con revólveres. Nos dieron vuelta, nos ataron, nos dijeron que no nos moviéramos porque nos iban a hacer boleta" afirmó. Además, contó con angustia que "se llevaron de todo, zapatillas, ropa, televisores, cosas insólitas como una bordeadora, relojes, anteojos, anillos, pulseras. Pero lo peor de todo es el daño psicológico, gracias a Dios no nos mataron, pero la sensación fue horrible".

Los damnificados por el robo se quejaron de la vigilancia: "Estuvimos tres horas atados y la guardia nunca se enteró, y ellos estaban a 30 metros. Encima nunca se hicieron cargo de nada, porque este es el tercero robo que tenemos, los dos anteriores fueron en obra donde se llevaron cuatro bombas de $25mil cada una. Uno vive pagando fortuna para que nos cuiden y no nos cuidaron nada".