Repercusiones

El insólito final del “chulengo” que intentó robarse el cadete de la policía

El aspirante a convertirse en oficial de la policía fue sorprendido infraganti por una colega y ahora tendrá que responder por sus reprochables acciones. ¿Pero qué pasó con el parrillero? La respuesta te sorprenderá.
viernes, 6 de diciembre de 2019 · 10:06

Durante la madrugada del pasado domingo unos jóvenes intentaron robarse un “chulengo” que estaba en la rotonda de Av. Córdoba y Las Heras frente al Teatro del Bicentenario. El hecho fue todo un escándalo porque uno de los integrantes involucrados es aspirante a convertirse en funcionario público. Se trata de Emiliano Grezzi, de 21 años, quien es cadete de 3er año de la Escuela de Oficiales de la Policía de San Juan.
Con esta mala decisión el sujeto arruinó su carrera, dado que una causa penal es motivo suficiente para no ser nombrado como policía, según afirmaron jefes de la fuerza provincial.

A raíz de este episodio el “chulengo” desapareció y lo esperable en estos casos es que los elementos queden a disposición de la Justicia hasta que se resuelva el episodio. Pero en esta oportunidad el intento de robo tuvo un final inesperado.  El dueño del "chulengo" es un hombre mayor de edad identificado como Walter que se dedica a fabricar parrilleros y otros elementos a fines para vender, y según afirmó a este diario “el chulengo por suerte lo vendí , estaba ahí hace un montón de tiempo porque tengo una renguera y no puedo estar entrando y sacándolo tantas veces, por eso quedaba en la calle” dijo el hombre que- en este caso- tuvo un poco de suerte por el efecto publicitario que alcanzó el intento de robo. 

También afirmó que "no vuelvo a poner nada más en esa esquina, no vaya a ser que me terminen robando las pocas cosas que hago" dijo entre risas. En cuanto a lo que sucedió aquel día, Walter sostuvo que “no estaba ni enterado de lo que pasaba, recién nos dimos cuenta cuando vino una policía a tocarnos la puerta, la verdad es que es una pena lo que paso”. “Me da pena por el pobre tipo que lo hizo porque la verdad es que hay que ser medio tonto como para robarse la parrilla habiendo tantos policías por la zona” destacó el fabricante del “chulengo”.

El episodio ocurrió el pasado domingo alrededor de las 6 de la mañana en plena Capital y fue gracias a una agente de policía que custodiaba la EPET Nº5 que se pudo detener a los dos jóvenes que intentaban romper un candado y robar el parrillero, o “chulengo”, que estaba en una zona por demás transitada.

En cuanto al cadete, el pasado lunes fue sometido a los tribunales de Flagrancia, donde no fue condenado, pero consiguió le concedieran la probation, o sea la suspensión de juicio a prueba, a cambio de trabajo comunitario y el pago de 4.000 pesos en concepto de reparación y que se comprometiera a no realizar acciones reprochables como esta.

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