“El Mañoso” Barahona parece que no escarmienta. No hace ni dos meses que terminó de cumplir una condena por robo y ya lo procesaron de nuevo. Ahora por estafar a una familia, a la que embaucó y le sacó más de 75.000 pesos con el cuento del “hijo enfermo” a través de llamados telefónicos.
En la estafa también participó otro presidiario que fue el que realizó las llamadas desde el interior del penal y que no fue identificado. En cambio Roberto Nery Barahona (29), alias “El Mañoso” o “El Beto”, quedó complicado en el caso porque fue la persona que se encargó de cobrar el dinero de la maniobra delictiva.
Barahona es conocido en la Policía por sus antecedentes por delitos contra la propiedad, dijeron fuentes judiciales. Es más, su última condena la recibió en diciembre de 2017 y estuvo preso en el penal de Chimbas. En junio de 2018 empezó a gozar de libertad condicional, pero no pasó mucho tiempo que aparentemente volvió a sus andanzas.
El 8 de enero de este año, alrededor de las 20.30, una señora de apellido Oliva recibió un llamado telefónico en su casa en Capital. La mujer atendió y del otro lado del tubo escuchó la voz desesperada de un hombre que le decía llorando: “mami, soy Horacio. Me están por operar. Me duele, necesito plata para el médico. Mándame 50.000…”, según fuentes judiciales.
Así comenzó el dialogo que acabó en una estafa. La mujer no imaginó que se trataba de un engaño y le pasó el teléfono a su hijo Orlando, quien habló con el que decía ser su “hermano”. El hombre tampoco se dio cuenta de la maniobra y escuchó atento las indicaciones de la otra persona que le decía que juntara dinero y que lo llevara al hijo del “doctor Ocampo”, quien lo iba a esperar en la calle Pellegrini, frente al camping de Udap, en La Bebida, Rivadavia.
El hijo de Oliva tomó los 13.500 pesos y los 1.000 dólares que tenía su familia y salió en su auto rumbo a Rivadavia, mientras su supuesto “hermano” le seguía hablando, simulaba llorar y le ordenaba que no cortara la llamada. Pasadas las 22, el damnificado llegó al lugar indicado y ahí se encontró con un sujeto, que era Barahona –de acuerdo al reconocimiento-, quien dijo que era “el hijo del doctor Ocampo” y le pidió el dinero. La víctima entró a desconfiar y le pidió que fueran a la estación de servicio a contar el plata, pero el desconocido le pidió que se trasladaran a su casa.
Así fue que éste último subió al auto y llevó al damnificado hasta una casa de la manzana C del Lote Hogar 24 de La Bebida. El embaucador le sacó el dinero, entró a la vivienda por un instante y después salió para despedirse. La víctima emprendió el regreso a su domicilio, pero en el camino recibió el llamado de su hermano Horacio que estaba en perfecto estado de salud. Entonces descubrió que había caído en un engaño.
El damnificado recurrió a la Policía y al rato una comisión de uniformados se hizo presente en la casa del Lote Hogar 24. Ahí entrevistaron a la dueña, quien relató que no sabía nada pero aclaró que minutos antes había estado su hermano Roberto Barahona.
Así descubrieron que este sujeto era uno de los embaucadores, al menos el que se encargó de recibir el dinero. Lo detuvieron a los pocos días. El damnificado identificó a Roberto Nery Barahona en fotos y en una ronda de reconocimiento como el sujeto que le sacó los 13.500 pesos y los 1.000 dólares.
La investigación que estuvo a cargo del juez Alberto Benito Ortiz permitió establecer que Barahona participó de la maniobra y por eso lo procesó por el delito de estafa. También ordenó que continúe preso en razón de que no había terminado de cumplir la condena por robo.