Momentos de tensión vivió la familia Abarca-Delgado en su local de ropa y Rapipago que tienen, ubicado por calle Nechochea, Concepción, Capital. De milagro, ninguno de los damnificados terminó herido.
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SUSCRIBITEMomentos de tensión vivió la familia Abarca-Delgado en su local de ropa y Rapipago que tienen, ubicado por calle Nechochea, Concepción, Capital. De milagro, ninguno de los damnificados terminó herido.
Dos sujetos, mayores de edad y a cara descubierta, aprovecharon que estaban por cerrar e ingresaron al negocio. Al grito de “esto es un asalto”, uno sacó un revólver calibre 22 largo, y el otro, un cuchillo Tramontina. En el mismo lugar, la familia posee un local de venta de ropa atendido por la mujer, de apellido Delgado (42), y su marido, Abarca (44), se encarga de atender el Rapipago.
Cuando los delincuentes entran, amenazan con las armas a la mujer y su empleada, de apellido Vega (20), y les piden dinero. Fue allí cuando Abarca reaccionó y sin mediar palabras, los enfrentó y logró sacarlos a ambos fuera del local. Uno pudo escapar subiéndose a un Renault Clio de color gris, parado a unos metros del lugar, haciendo de campana. Mientras que el otro ladrón, de 37 años, fue reducido y arrestado por personal policial.
“Matalo, Matalo, gritaba uno de los ladrones al otro sobre mí. Me salvé de milagro”, expresó el propietario del local comercial. Fue a él a quien, el que llevaba el cuchillo, le dio tres puntazos. Al tercero, el Tramontina se quebró. Afortunadamente, ninguna de las puñaladas logró penetrar el cuerpo de Abarca.
El terrible hecho ocurrió sobre las 20:30 horas de este viernes. Intervino personal policial de la Comisaría 29ª. El malviviente aprehendido será juzgado por los tribunales de Flagrancia.
