El miércoles por la tarde, un compañero de celda de Evaristo Molina quien permanece en la Estación Central de Policía, declaró en el Tercer Juzgado de Instrucción que el sospechado de asesinar a sangre fría a Yamila Pérez confesó el crimen y este jueves por la mañana fue el mismo acusado quien ratificó sus dichos ante el juez Guillermo Adárvez.
Tal y como lo había adelantado Tiempo de San Juan, el hombre de 67 años sindicado como el cliente que consumía los servicios sexuales de la mujer asesinada ratificó sus dichos ante el magistrado que instruye en la causa.
Con varias pruebas en su contra y con un testimonio en su contra (del testigo A.), Molina estaba entre las cuerdas y no le quedó otra opción más que admitir que fue él el autor material del aberrante hecho.
En este contexto y a la espera del resultado de algunas pericias, Adárvez está en condiciones de procesar al vendedor de garrafas por el delito de homicidio, con el ensañamiento como agravante como mínimo.