El policía que sufrió un duro golpe tras una discusión por estacionar mal su auto, continúa en estado crítico y en coma inducido. Por su parte, el hombre que lo agredió pasó de estar detenido por un falta contravencional a estar imputado por lesiones leves y después por lesiones graves, un delito que tiene pena de 1 a 6 años de cárcel.
El cabo Marcelo Cáceres (43) permanece internado en estado de inconciencia en la terapia intensiva del Hospital Rawson desde el mismo lunes a la noche, momento en que ocurrió el incidente en la puerta de una propiedad de calle Sargento Cabral, a metros de Paula Albarracín de Sarmiento. La versión policial es que esa noche, el policía junto a su hijo de 12 años andaban en un auto y estacionaron dicho vehículo en la entrada a un garaje. Dicen que el rodado obstruía parte del ingreso, pero era cuestión de minutos. Y el policía no sabía que en esos instantes iba a aparecer Ricardo Bruner, el supuesto dueño de la propiedad, quien se ofuscó por el auto mal estacionado porque quería meter su coche.
Fue así que cuando llegó el cabo Cáceres, que andaba de franco y de civil, Bruner supuestamente lo encaró de forma violenta y empezó una acalorada discusión. El policía retiró su auto y lo estacionó en otro lugar, pero el cruce verbal continuó hasta que se desafiaron a pelear, según la versión policial. Lo que señalan es que Bruner le habría propinado una trompada a Cáceres, quien cayó mal y golpeó su cabeza contra el piso. Los familiares del policía sospechan que en realidad le pegó con un palo o un objeto duro que le produjo una fractura de cráneo, relataron allegados al policía.
Cáceres quedó inconsciente desde ese momento y su salud se deterioró por el grave daño cerebral. Fuentes policiales informaron que ya fue sometido a dos operaciones, pero sigue igual. Por eso lo mantienen en un coma inducido. Por su parte, Bruner continúa detenido en la Seccional 27ma imputado del delito de lesiones graves y a disposición del juez Guillermo Adárvez, titular del Tercer Juzgado de Instrucción.