Las cámaras de seguridad de una veterinaria lo tendrían filmado en las inmediaciones de la escena del crimen en la madrugada del 20 de febrero de 2016. Esa noche llegó con la ropa llena de sangre a su casa y dijo le a su concubina que "se había mandado una cagada" en "una pelea con un viejo". Y no se lo volvió a ver nunca más. Se trata de Antonio Ibrhym Ledesma, de 51 años, un puntano con dos condenas (una por abuso sexual) en la provincia de Córdoba que es el principal sospechoso de la violación y homicidio de Marta Cardozo, la vecina brutalmente asesinada en el barrio Patricias Sanjuaninas, Desamparados.
A dos años del homicidio, la investigación a cargo del juez Martín Heredia Zaldo está prácticamente agotada y concentrada en encontrar a Ledesma, el principal sospechoso.
Para ello se mantiene un contacto fluido con Interpol, institución que tiene un Código Rojo para con Ledesma, el más alto código de búsqueda de fugitivos.
La última pista cierta sobre el sujeto fue que había estado viviendo en Puerto Madero, el lujo barrio porteño. Al menos desde ese lugar se contactó vía Facebook con una mujer sanjuanina que había sido su concubina hasta desaparecer de la provincia.
La División Delitos Complejos de la Policía de San Juan siguió esa pista. Buscó el IP (Identificador Personal) del soporte informático en el que Ledesma usó la red social Facebook. Y así lograron identificar que se trataba de un teléfono celular.
Pero después de un par de contactos con la concubina sanjuanina, Ledesma no volvió a usar esa vía de comunicación.
El sujeto fue buscado en Puerto Madero, pero una testigo dijo que se había mudado al Sur de la provincia de Buenos Aires, posiblemente en la zona de Lanus.
LA RELACIÓN
Ledesma había mantenido contacto con Marta Cardoso por la albañilería.
Sucede que el sujeto estaba como encargado de una obra en construcción a pocos metros de Santa María de Oro 329 Norte, donde vivía Marta.
Como Marta tenía un pequeño almacén, Ledesma entabló un vínculo al ir a comprar a diario. También se supo por familiares que Marta le entregó algo de dinero para que Ledesma le vendiera unas seis bolsas de cemento para una ampliación que ella estaba haciendo, pero que nunca apareció el cemento ni el dinero.
Cuando la Policía logró dar con la concubina de Ledesma, ésta les contó que el sujeto había desaparecido.