El sábado al mediodía se vivió una mañana convulsionada en el barrio Justo P. Castro. En la vivienda de una mujer, llamada María, encontraron a la perrita del hogar con síntomas de envenenamiento. Canela murió en menos de 20 minutos, después de haber sangrado y convulsionado. El hecho produjo una serie de denuncias cruzadas que derivaron en una investigación que abrió la comisaría 9º por "Maltrato animal".
En la mañana del sábado Canela estaba bien, tiraron una bolita de carne dentro de la casa donde vivía la perrita. El animal lo comió y a los pocos minutos, murió. El veneno que le dieron era tan tóxico, que otro perro de la cuadra lamió el vómito de Canela y cayó enfermo (actualmente está internado en la veterinaria).
El cuerpo de Canela fue retirado por el Bichimóvil para realizarle una necropsia y análisis para identificar el veneno que mató al animal. Una reconocida proteccionista de Caucete, Silvina Rey, vecina de Canela, fue quien llamó al Bichimóvil y a la Policía para que tomaran nota sobre el deceso.
Una joven, cuyo padre es sospechoso, realizó una denuncia en la seccional 9º porque calumnias e injurias contra su papá. En diálogo con Tiempo de San Juan, Silvina dijo: "Hay tres sospechosos en la cuadra, el veneno lo tiraron dentro de la casa. Cuando una de las sospechosas se enteró, se vino a mi casa y me confirmó que quería matar a la perra. Hubo insultos, me dijo que era una negra de mierda, que me iba a denunciar. Me denunció y como no quise firmar la denuncia casi me dejan demorada".
Desde la comisaría 9º, el inspector Tello confirmó la denuncia de una mujer en contra de la proteccionistas por un escrache a su padre y también la versión de Rey. Para continuar con la investigación, están esperando los resultados de los análisis que le han hecho al perro para que la causa pueda continuar siendo investigada en la Justicia.
Según tres veterinarios consultados por Rey, el veneno que mató a Canela es organofosforado, un agroquímico muy potente, que traspasa la piel, por ende no hay que tocar a los cadáveres expuestos.
Desde la comisaría 9º, recomiendan realizar la denuncia ante este tipo de casos y que lleven al veterinario al cuerpo de los animales para que identifiquen el veneno que los mató. De este modo, se puede armar una causa.
La historia de Canela
Cuando era cachorra, Canela fue abandonada por un vecino de la cuadra. Otro vecino decidió hacerse cargo del animal, que vivía dentro de la vivienda en el barrio Justo P. Castro I. Durante seis años, la perra vivió allí. Cambió hábitos: dejó de morder y se transformó en un animal dócil, que convivía con niños sin problemas.