Por Agostina Montaño
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A los tiros, así se arreglan los problemas entre el barrio Conjunto 7 y el Tránsito de Oro en Chimbas. Este lunes el conflicto se puso más pesado y dos sujetos, en una moto, balearon la casa de Gabriela Tello (40), una mujer que hacía los deberes con sus hijos y terminó con un proyectil en la espalda. Además, dos adolescentes de 15 y 16 años también acabaron con heridas de bala.
Era domingo 23 de abril, cerca de las 22, cuando dos pibes en moto se pararon en la esquina del barrio Tránsito de Oro, justo donde está la casa de Gabriela, y abrieron fuego.
Franco (18), hijo de la mujer baleada, está asustado y no quiere salir en las fotos por miedo a que le hagan algo pero habló con Tiempo de San Juan y contó cómo terminó pasó todo.
"Ella estaba acá con mis hermanitos haciendo los deberes y cuando se paró para ir a buscar algo entró la bala por la ventana y le pegó en la espalda", cuenta.

Gabriela estaba sola con sus dos niños de 7 y 9 años que salieron a los gritos a pedir ayuda a la calle, mientras los agresores huían en la moto.
Los vecinos escucharon los tiros y el griterío y salieron de sus casas para auxiliar a Gabriela pero el resultado fue peor. Es que ambos miembros de la otra banda, volvieron al lugar y siguieron tirando a mansalva, a la gente que estaba en la calle.

Mientras Gabriela gritaba del dolor y algunos vecinos intentaban sacarla del lugar para llevarla al Hospital Rawson, los agresores volvieron a abrir fuego. Esta vez los tiros le pegaron a dos adolescentes de 15 y 16 años y en cuestión de minutos había tres vecinos heridos.
Eliana, la mamá de uno de los menores baleados habló con este diario pero tampoco quiso mostrar su rostro porque dice que tiene miedo de que le "vengan a balear la casa".
"Esto es de todos los días, a cualquier hora, hasta a los niños les tiran. Nosotros sabemos quienes son, son los del Conjunto 7", explica muy segura.
Tanto Eliana como Gabriela tienen las ventanas de su casa tapadas con maderas porque es la única forma que encontraron para defenderse de las pedradas que vuelan desde el baldío que separa el Conjunto 7 del Tránsito de Oro.
"Yo me quiero ir de acá pero nadie quiere quedarse en esta casa, si ni los remiseros entran", asegura la mujer. Sus hijos tampoco tienen permitido salir a jugar a la calle por miedo a que ocurra otra balacera.
Ambos barrios son del IPV y, según los vecinos, hasta hace un año "estaba todo bien", pero un partido de fútbol sería el que terminó con la paz.
"Se pelearon en el partido y de ahí viene la bronca. Cuando yo paso por aquel lado me gritan cosas y me quieren pegar, a cualquiera que sea del Tránsito de Oro, en el Conjunto 7 le quieren pegar", relata Eliana.
La situación entre las dos bandas es insostenible y si bien antes habían tirado piedras, es la primera vez que la banda del Conjunto 7 abre fuego tan violentamente contra todos los vecinos que estaban en la calle.
Por la balacera del domingo aún no hay detenidos y en la investigación trabaja personal de la Comisaría 17. Gabriela, se recupera en el Hospital Rawson y a los otros adolescentes baleados ya les dieron el alta pero, a horas del tiroteo, el barrio está conmocionado y dicen que no saben "cómo van a seguir".

