Katia Troncoso, de fugaz paso por la fiscalía federal de primera instancia como subrogante, dio el siguiente relato de cómo fueron las torturas a Federico Fernández Santalucía.
Según el sitio web fiscales.gob.ar, la funcionaria dijo que Federico Elías Fernández Santalucía fue agredido en el penal de Chimbas el 25 de junio de 2014 "mediante la utilización de un elemento cortopunzante oxidado que ingresó por su pómulo izquierdo, produciéndole un severo corte que le trajo aparejado una grave lesión en su cerebro" y "estuvo un tiempo considerable sin atención médica".
La víctima fue derivada a un centro de salud, donde rápidamente le hicieron las primeras curaciones. Luego, fue llevada de regreso al penal. Allí lo recibieron con torturas aplicadas por el personal penitenciario: fue golpeado y sometido al "barquito", un tormento que consiste en colocar a la víctima en agua fría, boca abajo y esposado de pies y manos, de manera que deba arquearse para no ahogarse.
Dos días después, el 27 de junio de 2013, Rago Gallo hizo lugar a un habeas corpus presentado por el defensor de Fernández Santalucía y ordenó la internación urgente en el Hospital Rawson. Los funcionarios penitenciarios cumplieron la orden 39 horas después, el 29 de junio.
Santalucía fue trasladado a la Jefatura de Policía, donde el 31 de octubre recibió una golpiza que le produjo una quebradura en una pierna.