La Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe ha sido un reiterado punto de ataque para delincuentes. Es que en lo que va del año le han robado en cuatro oportunidades y ahora evalúan cerrarla durante todo el mes de enero para evitar nuevos ataques.
Éste último robo fue descubierto ayer viernes en la mañana, cuando detectaron que faltaba parte del equipo de sonido y seis micrófonos que estaba guardado en la sacristía. Aparentemente fue de día, cuando el templo se encuentra abierto a toda la comunidad.
Según miembros de la comunidad, este sería el sexto robo que sufren en lo que va del año. Todos fueron sin violencia dado que aprovecharon los momentos en los que la parroquia estaba sola para robar.