La detención de policías involucrados en el narcotráfico encendió una alarma. Ahora que la Justicia Federal procesó a tres de ellos, la preocupación tomó más fuerza, adentro y afuera de la fuerza de seguridad pública. Y las miradas se concentraron en el caso de Néstor Agüero, quien también era el segundo jefe de la división policial que investigaba el narcotráfico y desde hace seis años la causa está a juicio en el Tribunal Oral Federal.
Los policías actuales procesados por narcotráfico tiene su paralelo en lo ocurrido en el 2009, cuando se destapó el presunto vínculo entre un gran golpe al narcotráfico y Néstor Agüero, quien era el segundo jefe de la división Toxicomanía (así se llamaba antes lo que ahora es Drogas Ilegales, cuyo ex subjefe, Rolando Narváez, acaba de ser procesado por narcotráfico).
Aquel caso empezó siendo un espiral con los procesamientos a dos civiles tras el secuestro de 29 kilos de marihuana y 3 de cocaína. Esos 32 kilos de droga formaron parte del procedimiento de mayor cantidad droga secuestrada hasta ese momento, el 15 de agosto de 2009. Agüero era uno de los policías que encabezó la investigación.
Unos días después, el 22 de septiembre de 2009, el oficial principal Agüero era detenido por orden del Juzgado Federal. Tal como ocurrió ahora con el subcomisario Narváez, la justicia federal entendió que el entones segundo jefe de la división que combatía la droga encubría a quien le encontraron el cargamento y, por lo tanto, formaba parte de ese grupo narco.
El 4 de octubre de 2010 Agüero fue procesado por la comercialización de drogas ilegales, agravado por su condición de funcionario público. Pasó dos años y cinco meses en prisión. En marzo de 2013 fue excarcelado por la Cámara Federal de Mendoza hasta que le hagan el juicio.
Lo mismo ocurrió con el resto de los procesados. Ellos son Roberto "Manteca” Agüero (no tiene vínculo familiar con el oficial), a quien le encontraron los 32 kilos de droga; su pareja Vanesa Bueno; y el empleado judicial local Ariel Luna.
El oficial principal Agüero lleva hasta ahora más de tres años excarcelado, esperando que el Tribunal Oral Federal le ponga una fecha al juicio oral y público en el que se determinará si tuvo o no vínculos con el narcotráfico.
Mientras tanto, está apartado de sus funciones como policía y no cobra el sueldo. Tal como ocurre ahora con los policías recientemente procesados, el comisario general Héctor Páez, el subcomisario Rolando Narváez y el suboficial José Herrera.
Como Agüero, también ellos tendrán que esperar meses hasta saber qué resuelve la Cámara Federal con las apelaciones. Y, de quedar firmes, deberán esperar hasta el juicio oral y público en el Tribunal Oral Federal (TOF).
"Nosotros no queremos que prescriba. Sí o sí queremos ir a juicio porque tenemos elementos de prueba para demostrar que Agüero no tuvo vínculos con el narcotráfico. El aporte de Agüero será significativo para esclarecer todo”, aseguró el abogado defensor Juan Bautista Bueno.
Y, sobre la desafectación de Agüero de la Policía de San Juan, el abogado Bueno informó que "no hay elementos de prueba para vincularlo al caso de narcotráfico y, muchos menos, para que lo hayan desafectado de la Policía”.
Si bien en el caso de Agüero ya se empezó a instalar la idea de la prescripción, en la práctica falta mucho para que eso ocurra.
Sucede que la pena del delito que le achacan a Agüero es alta: tiene de 4 a 15 años de prisión. En ese caso, para que prescriba deberían transcurrir 12 años después del último acto legal que interrumpe la prescripción. En ese caso, la elevación a juicio. Eso ocurrió en el 2011, por lo que el caso Agüero recién estaría prescribiendo en el 2023.
Sin embargo, como ya pasaron seis años, la idea de la prescripción no es descabellada. En particular si se tiene en cuenta los graves problemas que tiene el Tribunal Oral Federal para lograr conformar un tribunal que pueda juzgar al oficial Agüero. A eso se agrega que el TOF le va dando prioridad a las causas con detenidos, por lo que el caso de Agüero promete dormir un tiempo más.
Justamente por ese motivo es que el abogado Bueno insiste en que no quiere la prescripción, sino que quieren demostrar la inocencia en el juicio.
Detrás de esa intención también está el futuro de Agüero: en caso de ser absuelto, no hay lugar a dudas de que demandará al Estado Provincial por haberle truncado su carrera policial, ya que a él le frenaron los ascensos y le dejaron de pagar el sueldo desde septiembre de 2009.
Un ejemplo grafica su situación: el actual jefe de la Brigada de Investigaciones, quien reemplaza al comisario general Héctor Páez por su inesperada detención por una causa de narcotráfico, se llama Carlos Alfredo Castillo y tiene el rango de Comisario Mayor. Ése oficial es de la misma camada de Néstor Agüero. Es decir que hoy en día él podría tener ese escalafón.