En la foto da la sensación de estar mirando "al más allá”,
como queriendo evitar el contacto directo con la lente y así evitar ser
identificado. La chica que está al lado suyo muestra una postura totalmente
contraria y se la ve orgullosa de salir en las fotos de un diario como parte
del público sanjuanino que la noche del 31 de marzo último fue a darle su apoyo
a UPCN Vóley en la gran final de la Liga A1 contra el Bolivar de Marcelo
Tinelli. Pero claro, había explicación de porqué ese hincha del Gremial no quería
saber nada con los flashes de la fama: nunca debió estar en la Platea Este del
Estadio Aldo Cantoni disfrutando del show deportivo y mezclado con el resto de
los sanjuaninos, sino que debía estar en el interior de su casa, tal como se lo
había ordenado la Justicia por sus múltiples delitos.
Esa foto publicada en la sección Buscate de Tiempo de San
Juan fue fatal para la libertad de Enrique "El Rengo” Villacorta. En cuanto
amaneció, en la mañana del viernes 1 de abril, el Juzgado de Ejecución Penal que
dirige la jueza Margarita Camus ya le había revocado el beneficio legal de la
prisión domiciliaria.
En ese juzgado ni siquiera lo citaron a Villacorta para que
diera una explicación. Adjuntaron la foto, informaron al Patronato de Presos y
Liberados y directamente le comunicaron a las fuerzas de seguridad pública
(local y federal) para que lo fueran a buscar y lo metieran preso de nuevo.
Villacorta estaba a disposición del Juzgado de Ejecución
Penal porque estaba cumpliendo condenas por delitos contra la propiedad y por
abuso sexual.
Además de sufrir un problema en una de sus piernas,
Villacorta también tiene una especie de parálisis en sus manos. Por ese motivo
es que le habían concedido la posibilidad de estar preso dentro de su casa.
Villacorta se había puesto un kiosco en su casa. Y en el
2008 la Policía de San Juan le allanó su casa del Barrio Costa Canal II en un
mega operativo y le encontró un kilo de droga.
Por ese procedimiento le abrieron una causa en la Justicia
Federal, donde también le concedieron la prisión domiciliaria.
Pero con la foto de Villacorta en la final de la principal
liga de vóley que se transmitía a todo el país, la jueza Camus reaccionó y le
revocó la prisión domiciliaria.
Lo fueron a buscar a su casa y no lo encontraron. Pasó a ser
considerado prófugo: al parecer, Villacorta ya sabía que esa foto que le habían
tomado lo iba a poner en falta ante la Justicia y había decidido evadirse.
La Policía Federal no toleró el gesto de Villacorta.
Diecinueve días después, el 20 de abril último, una comisión de esa fuerza
atrapó al "Rengo” en su casa por orden de la jueza Camus.
Según fuentes judiciales, en ese momento se había armado una
especie de conflicto judicial con Villacorta: la jueza Camus le había revocado
la prisión domiciliaria pero el Juzgado Federal no. Es decir, un juez decía que
debía estar en preso en la cárcel y otro decía que podía estar preso en su
casa.
La Policía Federal no dudó y, mientras tanto, lo llevaron a
Penal de Chimbas. Después el Juzgado Federal también le revocó el beneficio de
la prisión domiciliaria.
Ahora Villacorta ya tiene un antecedente negativo a la hora
de volver a tener ese beneficio legal.
En el ambiente de Tribunales no saben con precisión si
Villacorta es tan fanático del vóley o de hincha de UPCN Vóley como para que le
haya costado la libertad. Si lo es, seguramente debe estar muy arrepentido de
no haber evitado una exposición pública tan alta, al menos porque se perdió los
otros cuatro partidos de la serie final de la Liga A1.
Al final de cuentas, pudo ver uno de los cinco partidos, tal
vez el más picante: ese encuentro estuvo lleno de tensión dentro y fuera del
campo de juego, ya que esa noche del 31 de marzo UPCN le terminó ganando por
tres set a uno a Bolívar, pero el encuentro terminó en escándalo por la pelea
entre el ex preparador físico del Gremial, Leandro Lardone, y una de las
estrellas de Bolívar, el jugador Guillermo García.