jueves 30 de abril 2026

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Tiempo de San Juan. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
Desde el Penal

Alejandra Ríos insiste en que no golpeó a Camila y dice que va a recuperarla

Cumpliendo condena por golpear a su hija Camila, Alejandra Ríos habló con Telesol, por primera vez desde que volvió al Penal cuando terminó el juicio. Revivió la relación con Oris, lo que pasó con la menor, y dijo que ahora luchará por recuperar a sus hijas.

Por Redacción Tiempo de San Juan
En una entrevista exclusiva con Telesol Alejandra Ríos habló desde el Penal luego de que fuera condenada a 6 años de prisión por abandono de persona agravado por el vínculo y como coautora responsable de lesiones leves agravadas por el vínculo y continuadas en el tiempo con relación a su hija Camila. 

Revivió cómo fue la relación con Oris, cómo eran los días y el trato con la niña del milagro, la relación con el papá de la menor, Javier, y dijo que luchará por recuperar a las menores luego de cumplir la condena.  
 
"Soy Alejandra, soy mamá, soy una mujer que ha sido víctima de violencia. No terminé muerta yo y casi termina muerta mi hija, pero no importa el nivel social, uno se enamora de esa clase de hombre y cuesta mucho salir, cuando te dicen que te van a matar todo el día", dijo Ríos. 
 
"A Oris lo conocí laboralmente, era el encargado de mantenimiento del edificio y por mis funciones de vicedirectora tenía contacto con él". 
 
"Al principio Oris me regaló flores, desayunos, era anónimo hasta que me manifestó que era él. Yo encontré en él lo que quizás me faltaba con el papá de Camila. Después de pasar por una situación de infidelidad uno se siente pisoteada, él me hacía sentir valorada. Él demostró querer mucho a mi hija Camila, cuando estuvo de portero de la escuela iba a comprar el almuerzo. Al principio se mostró como lo que no es". 
 
"Al principio empezó problemas con Oris, empieza a demostrar celos. A los 20 días del atraso de mi bebé, fue mi primera golpiza. Con el papá de Camila conversaba cosas de la escuela de mi hija, cuando entré al departamento estaba como loco, me dijo que no iba a soportar que yo fuera... (silencio). Le dije que se fuera me empujó para atrás y no recuerdo más nada, después se encerró en el baño, se largó a llorar, yo tenía la cara lastimada. Me decía "que te hacés la fina, no te aguantás nada, le pedía que me llevara al hospital. Me dijo que no, que lo perdonara, que me amaba, que si lo llevaban al hospital lo iban a meter preso. Pero no entendía nada de lo que estaba pasando. No lo denuncié, confié en él", dijo. 
 
Agregó que "aparecieron las amenazas, las amenazas de muerte. El lado del fierro del caño del revólver no me voy a olvidar jamás en mi vida. Compró el arma, me dijo que si me iba me iba a matar, a mi hija, a mi papá y mamá. Cada bala tenía el nombre mío, de mi hija, mi mamá, mi papá y papá de Camila, cualquier persona con la que estuviera enojada. Me decía que me iba a matar, uno realmente se lo cree. Si yo hacía todo o cumplía todo lo que él me pedía, él siempre iba a estar tranquilo". 
 

 

 

"En la situación del caballo nunca mentí. Le dije "¿Camila te caíste del caballo?, "sí mamá"· me dijo. Le dije a Oris que mi hija no se iba a subir al caballo, no somos gente del campo. Me dice "te callás, no entendés", y me tiró a la cama. Me empecé a desmayar, me empezó a pegar, me agarró de la remera, y me decía "¿cuando vas a reaccionar'", me rasguñó la ropa, le decía que me dejara, que mi hija se estaba bañando, fue y buscó el arma en la cocina y me dijo "te tendría que matar".
 
"Camila era otra víctima. Camila como yo encontró primero un papá, después ella también tenía miedo. Yo creo que nunca habló porque tenía miedo, miedo a que la vuelvan a golpear. Yo no podía hablar con mi hija, si él no estaba presente no podíamos hablar", dijo Alejandra.
 
"Él (por Oris) la golpeaba, yo jamás golpeé a mi hija, nunca produje esas lesiones en mi hija. Oris antes de irse al alto con mi hija me encerraba en el rancho, me dejaba un balde para orinar y yo quería que todo terminara. Mi hija pagó las peores consecuencias". 
 
"Yo voy a recuperar a mi hija, porque yo amo a mi hija. Fui engañada y después por miedo a la muerte me quedé y ahora estoy acá, perdí todo, pero yo voy a luchar por tener de nuevo a mis dos hijas juntas así tenga que estar 10 años, lo que decida el juez de Menores", indicó.

"Yo amo a mi hija Camila y la necesito conmigo. La última vez que la vi estaba en una terapia intermedia, no caminaba, usaba pañales. Ahora tiene su discapacidad que la va a tener por vida, necesito recuperar a mi hija y estar con ella". 
 
Luego le envió un mensaje a Javier Brusotti, el papá de Camila, y recordó lo último que le dijo a la niña antes de que estuviera internada en el Cymin. "Olvidate que tenés un padre, yo no estoy para que estén jugando conmigo", le dijo". Y agregó "Javier sabés que yo no estoy mintiendo". 
 
Ríos manifestó además que "después me entero en el juicio que él ya sabía por boca de su hija que Oris le había pegado. Yo me equivoqué, él no vivía con Oris, ¿a quién le tenía miedo?, si le tenía miedo a Oris hubiera ido a la policía".

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

LO QUE SE LEE AHORA
cuatro anos de prision domiciliaria para el autor de la doble tragedia en ruta 40: no podra conducir por 10 anos

Las Más Leídas

Un chimbero denunció que le habían robado y lo dejaron convulsionando pero era mentira: fueron sus cuñadas
Pachakamaq, el cóndor que fue rescatado y volvió a volar.
Imagen ilustrativa
Allanamiento en Rivadavia: secuestran plantas y cogollos de marihuana, pero no hubo detenidos
Imagen ilustrativa

Te Puede Interesar