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Luisa Felipa González fue condenada a 10 años de prisión y su pareja, Jorge Flores, a 8 por el abuso sexual de un nene de 11 años.
Los abusos ocurrieron hace dos años y medio cuando González le alquilaba a la familia del menor una vivienda ubicada detrás de su casa en la calle Salta antes de Benavídez, en Trinidad.
En Cámara Gesell el niño contó cómo González lo obligaba a tocarlo y así también lo hacía su pareja. Ambos fueron encontrados culpables por el juez Maximiliano Blejman de la Sala III de la Cámara Penal. Sin embargo, ella continúa en libertad.
Según explicó su abogado, Jorge Olivera Legleu, la mujer está excarcelada porque cuando se le cumplieron los dos años de prisión sin haber llegado a juicio, él consiguió que la liberaran. Es que la ley dice que ninguna persona puede pasar más de dos años presa sin que haya habido una sentencia en su contra. La Sala pidió prorrogar la prisión preventiva de González pero su abogado apeló y en Casación le dieron la libertado.
Ahora que fue condenada Legleu presentó un escrito para pedir que le den prisión domiciliaria. "Ella tiene 63 años y varias afecciones como diabetes e hipertensión, ahora lo va a decidir el juez", explicó el abogado defensor de la mujer.
Su pareja, Flores, sí llegó preso al juicio y seguirá en el Penal de Chimbas porque su detención fue posterior a la de su pareja y al momento de comenzar a ser juzgado todavía no se cumplían dos años.
Ambos fueron condenados por el delito de abuso sexual gravemente ultrajante agravado por la situación de convivencia, del niño de 11 años hijo de sus inquilinos.
