La oficina del Ministerio Público, en pleno centro sanjuanino, es donde se reúnen las fiscalías de la justicia y donde hay una fuerte guardia policial, el lugar parece el último lugar donde uno iría a robar. Pero no fue así para Gastón Balmaceda, un hombre de 28 años y grueso prontuario, que fue atrapado mientras intentaba robarse un teléfono fijo escondido debajo de la camisa.
Según fuentes policiales, lo encontraron pocos minutos después de que llegara anunciando que "quería hablar con el juez”, mientras se escondía el voluminoso teléfono y un cargador bajo la ropa. Lo llamativo es que en lugar no hay jueces, sino que se reúnen las fiscalías y las defensorías de la Justicia sanjuanina.
Al ver esta situación, los policías del Cuerpo Especial que se encontraban en el lugar, el cabo Arturo Cuello, el agente Gerardo Malla y el oficial David Fernández, detuvieron al hombre. Balmaceda quedó detenido en la Comisaría 1ª, acusado de robo y daños a la propiedad pública.