El empresario vitivinícola Carlos García Pareja hizo uso de su derecho de no hablar sobre el nuevo delito que le imputaron y ahora el juez Guillermo Adárvez, del Tercer Juzgado de Instrucción, quedó en condiciones de resolver su situación procesal.
A la imputación de abuso sexual gravemente ultrajante que le había imputado inicialmente, el juez Adárvez le sumó el delito de coacción. Fue por la denuncia pública que hizo su exmujer y madre de los niños, además de los testimonios recogidos en Cámara Gesell.
El paso siguiente es que el juez Adárvez dicte una resolución. Puede ser que lo encuentre culpable y le dicte el auto de procesamiento por esos delitos; que le dicte falta de mérito, por lo que seguiría vinculado pero debería ser puesto en libertad; o que dicte el sobreseimiento si entiende que no hay pruebas suficientes para mandarlo a juicio por esos hechos delictivos.
García Pareja está preso desde el 5 de febrero último.