Tras fallecer su hermano, la viuda de
apellido Ortiz se quedó un tiempo más en lo que era la casa de los padres del
campeón mundial Mario Agüero. En ese momento la relación con su cuñada era
buena. Pero empezaron a producirse problemas de herencia que dieron lugar a la
intervención de la Justicia civil y la relación empeoró. Lo que nunca imaginó
Agüero era que esa mujer iba a terminar llevándose sus recuerdos más
entrañables: patines, sticks y camisetas de la Selección Argentina y de otros
equipos que tenía guardados en esa casa de la calle Güemes al 560 en el barrio
Mallea.
Esa casa ubicada en Concepción es desde
donde Agüero se dirigió de niño al Club Concepción, donde se inició en el
hockey sobre patines, y desde donde llegó a jugar en Italia y en España, hasta
llegar a ser campeón mundial en 1978 ante su gente, los sanjuaninos, en el
templo mundial del hockey, el Aldo Cantoni.
Cuando la cuñada de Agüero dejó la casa de
sus padres, donde la mujer había vivido hasta después que falleciera su marido
y hermano del campeón mundial, recién ahí se dieron cuenta que faltaban esos
elementos deportivos de tanto valor afectivo para el hockista.
Por eso fue hasta la Seccional Segunda y
radicó la denuncia. Hasta ese momento Agüero no sabía quién se podría haber
robado sus elementos de hockey. La investigación hecha por el comisario Atilio
Soria y el comisario inspector Luis Echegaray los llevó hasta el departamento 9
de Julio.
Con orden del Cuarto Juzgado Correccional
allanaron la casa de la cuñada de Agüero, una mujer a la que solo identificaron
con el apellido Ortíz, de 50 años de edad. Y dieron con los elementos robados
al campeón mundial.
La mujer de apellido Ortiz quedó detenida
en la Brigada Femenina, imputada del delito de hurto, ya que no hubo violencia
para llevarse las cosas del campeón. Por lo tanto, si no tiene antecedentes,
será excarcelada en los próximos días.
Agüero reconoció que esos elementos
hallados en la casa de su cuñada eran de su propiedad. Pero, al parecer, habría
cosas de valor para el campeón que la mujer ya habría reducido en el mercado
negro a cambio de unos pesos.