Por Gustavo Martínez Puga
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El juicio por lastimar y golpear hasta intentar matar a Camila Brusotti Rios, la niña del milagro clave para que el cura Brochero sea el primer Santo argentino, promete terminar en un duro castigo para su madre biológica, la docente Alejandra Ríos, y su padrastro, Pedro Oris.
Según se desprende del análisis de las pruebas que hizo el fiscal Fabrizio Medici, quien representó a los intereses de la sociedad sanjuanina en la investigación, y sobre las cuales se basará el juicio en la Sala I de la Cámara Penal, hay un cúmulo de pruebas que pone en jaque a la futura libertad de los tutores.
De acuerdo a lo que requirió el fiscal para elevar el caso al juicio que presidirá la jueza Silvia Peña, junto a Juan Carlos Caballero Vidal (h.) y Raúl Iglesia, estas son cinco de las pruebas más contundentes contra Ríos y Oris.
*Al no existir la sospecha de terceras personas ajenas a los inculpados en los castigos y el intento homicida, y descartado que el daño físico se pueda adjudicar a la propia víctima, "la convivencia de Oris y Ríos con la menor adquiere relevancia superlativa y permite inferir la participación de ambos en calidad de autores de los hechos penales en investigación”.
*El testimonio de Camila Guadalupe Brusotti Ríos. Pese a las disminuciones de sus funciones cerebrales a consecuencia de los golpes, al menos en la etapa de investigación del caso, acusa directamente en Cámara Gesell, a Oris y Ríos.
"Era castigada tanto por Alejandra Ríos como por Pedro Oris, a quienes califica de malos, incluso usa un epíteto cuando se refiere por primera vez a su madre. Estas imágenes negativas solamente caben interpretarse como una manifestación de reproche de Camila por los maltratos recibidos y los indica directamente como los autores de sus maltratos”, concluye el fiscal.
*Las conclusiones de la psicóloga Inés Pilar Rodríguez. Dice en el informe de la Cámara Gesell que "Camila presenta una imagen negativa, persecutoria y destructiva tanto de su madre Alejandra, como de su padrastro Pedro”.
"Hace referencia a una intervención activa por parte de ambos en momentos en que era golpeada con un talero sobre la cabeza y agrega ser amenazada por Pedro Oris con una escopeta si no mostraba buena conducta. Igualmente refiere a su madre como mala porque la golpeaba, la dejaba sola y no le importaba su vida”, citó el fiscal.
Cabe recordar que, sobre situaciones pasadas antes del hecho, Camila decía que la madre le pegaba con el cinto, que la metía en la ducha con agua fría, le gritaba y la dejaba encerrada. También ha manifestado que la madre le tapaba la cabeza con una sábana para hacer el amor con su pareja.
*Patada mortal. De acuerdo a lo analizado en su lenguaje gestual, Camila expuso que otro de los modos de agresión física a los que era sometida fueron los golpes de punta de pie.
"Esto guarda correlación con la afirmación del Dr. Baños - médico cirujano que realiza la intervención quirúrgica que salva su vida -, que el golpe con contenido mortal puede haber sido provocado por una patada”, asegura el fiscal.
*Jugaba a matar. En el análisis de la comunicación gestual, en Cámara Gesell Camila tomó un arma de juguete (revólver), y lo colocaba indistintamente en su cabeza o su boca. También apuntaba contra la psicóloga. En distintas afirmaciones con los juegos, los psicólogos concluyeron que Camila se ponía en el rol del niño o niña que no había dejado dormir la siesta y que era amenazada de muerte.
"Estos testimonios, si bien introducen indirectamente los relatos de Camila, resultan coherentes, guardan concordancia y correspondencia con la restante prueba y con la realidad de los hechos, por lo que adquieren relevancia, completando en sentido incriminante la restante prueba de cargo”, concluyó el fiscal Médici.
Alejandra Rita Ríos Bertaggia (39) está acusada de intento de homicidio agravado por ser la madre. Mientras que Pedro Gustavo Oris (36) está acusado de intento de homicidio agravado por la violencia de género. Ambos también están acusados de lesiones leves agravadas por ser reiteradas. De ser encontrados culpables de esos delitos, podrían sufrir de 15 a 20 años de prisión.
Estrategias defensivas
Pedro Oris será defendido por el abogado Leonardo Arancibia y Alejandra Ríos por Mabel Szalankiewicz.
La estrategia del padrastro de Camila será apuntar a que Ríos golpeó a Camila, que lo venía haciendo desde hacía tiempo, que estaba "como loca” y que a ella le avergonzaba la conducta de Camila en la escuela por ser la Vicedirectora de un colegio bilingüe.
Mientras que la estrategia de Ríos apuntará a que ella también fue una víctima de la violencia de género, que estaba amenazada de muerte por Oris y que inventó la caída de Camila de un caballo por orden de Oris: "Sabía que Camila no se había caído del caballo. Era una potranca joven, era chúcara y no estaba domesticada”.
Camila y la última golpiza
Sobre la última golpiza que la dejó en coma y al borde de la muerte, Camila describe que fue al baño en la siesta, que ella quería jugar y que no la dejaron; se larga a llorar, la madre la empieza a golpear y al preguntarle cómo, describe que le pegaba con el cinto en la espalda. Luego dice, sin especificar quiénes, que le pegaron con el talero y ahí relata que en la pieza.
Después de eso dice que la llevan al baño y la meten en la
ducha fría. Ahí ubica a la madre y a Oris. También dice que Pedro le decía a la
madre que le siguiera pegando. En ese momento del relato a los profesionales es
cuando Camila expresa que Pedro la cortaba con una cuchilla.
