Por Gustavo Martínez Puga
Diego Peralta y Emilse Sánchez estaban en su casa de la calle Alberdi, en la localidad de Concepción, departamento Capital, cuando fueron detenidos la semana pasada. En un primer momento causó sorpresa en el Juzgado Federal la explicación que dieron: dijeron que no sabían que los habían estado buscando, que siempre estuvieron en ese domicilio y que creían que el abogado anterior había hecho los trámites para que no fueran presos.
La Policía Federal llegó a ellos por un llamado anónimo que los alertó de que en ese domicilio estaba aquel matrimonio que en enero de 2013 se les había escapado después de un mega operativo que ordenó el Juzgado Federal para dar una banda narco integrada por sanjuaninos y mendocinos.
Peralta y Sánchez empezaron a responder las preguntas pero les interrumpieron las indagatorias y los llevaron al Penal de Chimbas hasta que pase el fin de semana largo. Están imputados de una ristra de delitos: el famoso artículo 5, inciso C, de la ley 23.737 (tráfico de droga para la comercialización) y de varias violaciones a las leyes provinciales y nacionales de flora y fauna.
Según informaron en ese momento, es que en aquellos allanamientos realizados el 10 de enero de 2013 no encontraron droga. Pero sí recuperaron hasta una cachorra de puma, aves de rapiña, arañas y serpientes cuya tenencia doméstica están prohibidas.
Pero se espera que Peralta y Sánchez den muchas respuestas, entre ellas, qué relación tenían con Francisco "Pancho” Merino (47), uno de los 12 sanjuaninos que estuvieron involucrados en la famosa violación masiva de dos chicas bonaerenses ocurrida en el camping El Pinar, en Rivadavia, el 23 de febrero de 1989.
Merino sí cayó en aquel operativo del Juzgado Federal de enero de 2013. Su auto Ford Galaxy era uno de los vehículos marcados, como su domicilio en Godoy Cruz, Mendoza, y los dos allanados en San Juan, sospechados de ser parte de una banda narco integrada por mendocinos y sanjuaninos.
Incluso la causa lleva como carátula el nombre de "Merino Francisco”, quien además es hijo del ex intendente de Calingasta que fuera destituido en 1993.
Merino estuvo preso 10 días y fue excarcelado pagando de contado una fianza de 80.000 pesos.
En esta oportunidad al matrimonio Peralta Sánchez no les encontraron drogas ni armas ni animales autóctonos.
"Ellos pensaron que su anterior abogado les había tramitado la eximición de prisión. Dicen que estuvieron siempre en su domicilio, donde nunca recibieron ninguna notificación. Lo estamos averiguando, pero tal vez puede haber ocurrido que le hayan notificado al estudio del anterior abogado que les habían denegado la eximición de prisión y ellos ni se enteraron”, argumentó el abogado defensor Maximiliano Páez Delgado.
En esta oportunidad el abogado Páez Delgado pidió prisión domiciliaria para la Emilse Sánchez, argumentando que tiene un niño de 5 años bajo su cuidado. Falta que conocer la opinión del fiscal federal, la cual no es vinculante a la decisión que vayan a tomar en el Juzgado Federal.