Celina Correa enfrenta un delito que la podría dejar en la cárcel de 5 a 15 años, de ser encontrada culpable. Es que la joven de 20 años está acusada de sustracción de menores por robarse una beba de la Maternidad del Hospital Rawson, en junio de 2014.
Dentro de un par de meses se vence su prisión preventiva, porque ya lleva casi dos años en el Penal de Chimbas, pero la Justicia tiene dudas sobre su salud mental. Es que todavía no queda claro si la chica está en sus cabales y su defensa cree que hay contradicciones en los informes psiquiátricos de los profesionales del Poder Judicial.
Es por eso que el defensor oficial, Carlos Reiloba, pidió una Junta Médica para Correa, antes de iniciar el juicio.
Ya todo está listo para que la joven comience a ser juzgada pero si la Junta Médica determina que es inimputable podría terminar en el psiquiátrico de Zonda, en lugar de la cárcel.
EL ESCANDALOSO ROBO DEL BEBÉ
Celina Correa, de 20 años, quedó detenida el pasado 5 de junio luego de ser denunciada por los médicos de una clínica privada que la atendieron y se dieron cuenta de que el bebé que traía en brazos, pintado con témpera roja para simular sangre, no era suyo.
Era una nena que tenía pocas horas de nacida en el Hospital Rawson, a cuya madre Celina había engañado diciéndole que era una enfermera. Lo que nunca se supo es cómo la joven pudo sortear todas las barreras de seguridad del nosocomio para salir con la beba en brazos.
Luego de la denuncia Correa fue detenida y trasladada a la cárcel. En el Cuarto Juzgado de Instrucción, Correa declaró que conocía a la madre de la bebé y que había arreglado con ella que le entregaría a la criatura cuando naciera. Sin embargo, las mentiras de la joven se fueron cayendo una por una y terminó procesada por sustracción de menores.