Por Gustavo Martínez Puga
Pedro Gustavo Oris, de 36 años, y Alejandra Rita Ríos Bertaggia, de 39, volverán a verse la cara y lo harán en público el próximo 8 de abril, cuando se sienten en la primera fila de la Sala I de la Cámara Penal para empezar a ser juzgados por intentar matar y torturar a Camila, la hija biológica de ella y la protagonista de un hecho histórico sin precedentes para la Iglesia Católica: es la niña del milagro que llevará al "Cura Gaucho” a transformarse en el primer Santo argentino.
Es que la golpiza que venía recibiendo llegó a un punto de inflexión el 24 de octubre de 2013. Los médicos del CYMIN le diagnosticaron científicamente daños cerebrales, producto de los coágulos de sangre por los golpes recibidos. Cuando todos pronosticaban el peor final para la niña, quien por esos días tenía 8 años, llegó el milagro del cura Brochero: se repuso y volvió a ser una niña normal.
Ahora todo ese lío se ventilará en detalles. Oris, padrastro de Camila, y Ríos, la madre, serán juzgados por el tribunal presidido por la jueza Silvia Peña Ruiz, junto a Juan Carlos Caballero Vidal h.) y Raúl Iglesia.
Los delitos por los que serán juzgados son gravísimos. El juez Benito Ortiz procesó a Oris por "homicidio en grado de tentativa, agravado por la violencia de género”. Y también le imputó "lesiones graves reiteradas”. Es decir que, además de intentar matar a la niña, el padrastro también le dio golpizas.
Mientras que a Ríos el juez Ortíz la procesó por "intento de homicidio agravado por el vínculo”. Es decir que entendió que intentó matarla y el hecho está agravado por ser su propia madre. Además, el juez de primera instancia también la procesó por "lesiones agravadas y reiteradas”.