El aberrante caso de Griselda Cardozo (64),
quien fue violada y asesinada, promete ser un punto de inflexión en la vieja
polémica de los llamados falsos al 911, el sistema de emergencia de la Policía
de San Juan. Ahora prometen ir al hueso y castigar a quienes hagan llamadas
falsas que desvíen la atención policial.
La vecina del Barrio Patricias fue atacada
durante la madrugada del domingo 21 de febrero. Una vecina había escuchado
ruidos fuertes y a vidrios rotos y llamó al 911, pero como la llamada se cortó
y no alcanzó a dar la dirección precisa del domicilio, la operaria policial no
le dio curso a la emergencia. Luego se conoció que la mujer fue víctima de uno
de los peores crímenes de los últimos años.
Tras ese episodio, en el que la mujer
policía terminó suspendida e investigada penalmente, oficialmente el Gobierno
de San Juan le declaró la guerra a esa problemática.
Por un lado, el ministro de Gobierno,
Emilio Baistrocchi ordenó "hacer un diagnóstico profundo” de la situación. Eso
implica, detallar en números precisos la cantidad de llamadas, cuántas fueron
falsas, cuántas fueron bromas y cuántas fueron por temas que no tienen nada que
ver con el 911.
Es que en la práctica mucha gente llama a
ese número de emergencias para informarse del estado de las rutas, o porque se
cayó la rama de un árbol, se cortó un cable o para pedir un número de teléfono
de otros servicios de emergencia, como reclamos de luz, gas o agua.
La idea es tener una cuadro de situación
claro para ver qué medidas se pueden tomar para mitigar la cantidad de llamadas
falsas que tienen en el 911.
Por otro lado, el jefe de Policía,
comisario general retirado Luis Walter Martínez, informó que "he dado la orden
al jefe del Centro de Operaciones que todas las llamadas falsas, aquellas que
son bromas o faltas de respeto al personal policial, sean derivadas a diario a
la división Leyes Especiales para que sean rastreadas e investigadas
policialmente. Una vez labrado el correspondiente expediente, el caso pasará al
juez de Faltas, donde las multas son económicas o con días de arresto”.
Según los números gruesos que maneja el
jefe de Policía, sólo en el mes de diciembre el 911 recibió 95.000 llamadas, de
las cuales sólo el 20 % fueron verdaderas. El resto fueron llamadas truchas o
para solicitar cualquier tipo de información que nada tiene que ver el servicio
de emergencia de la Policía de San Juan.
El jefe de Policía precisó que serán
investigadas las llamadas que no dejan lugar a dudas de su falsedad. Por
ejemplo, es común que los "bromistas” más burdos llamen los fines de semana. Y,
en su gran porcentaje, son jóvenes o niños.
La frase "ola rica” cuando atiende una
mujer policía suele ser la frase más común de los menores que hacen llamadas
falsas los fines de semana. Pero también hay agresiones verbales hacia el
personal policial.
Los castigos
Las personas que realizan llamadas falsas
pueden llegar a sufrir hasta 15 días de arresto, una multa económica de hasta
3.000 pesos o ser obligada a realizar trabajos comunitarios.
Esas son las sanciones previstas en el
Código de Faltas de San Juan. Tras el digesto jurídico, la legislación que
prevé la sanción es la Ley 941-R, ex 7819.
La legislación encuadra el delito en la
figura de "requerimiento indebidos”.