Sergio Reyes fue el primero en declarar de los once procesados por el crimen de la beba Uma, quien recibió un balazo en la cabeza cuando una banda se paró frente a su casa y disparó a mansalva. Ocurrió en la mañana del martes, en la primera audiencia del juicio que realiza la Sala I de la Cámara Penal en la sala de audiencias del Tribunal Oral Federal, lugar que pidieron prestado para poder hacer el juicio por la cantidad de imputados.
A grandes rasgos, en el relato Reyes admitió que fueron a la casa de la familia de Uma; admitió que iban armados para "hablar” con Calvo (el padre de la beba muerta) porque habían baleado a un hijo de Reyes en un brazo; dijo que estuvieron separados; que él se apartó del grupo y que vio salir a Calvo; que Calvo le disparó y que él le respondió.
Sergio Reyes dijo que no sabe quién de la banda pudo haber disparado el proyectil que dio en la cabeza de la beba que estaba en los brazos de su madre, Antonella Carrizo.
"Indudablemente el imputado Reyes intentó acomodar el relato a su conveniencia, diciendo que él estaba apartado del grupo que disparó. Pero lo cierto que fue una banda, que estaban armados y que dispararon”, informó el abogado Ricardo Moine, querellante de la familia víctima.
Se espera que en la próxima audiencia terminen de declarar los otros seis procesados.
La madre de Uma, Antonella Carrizo, había asistido como público a la audiencia, pero la hicieron sacar porque tendrá que declarar como testigo. Luego sí podrá presenciar las audiencias del debate.
Los jueces Juan Carlos Caballero Vidal (h.), Silvia Peña y Raúl Iglesia realizaron la primer audiencia en el marco de un fuerte operativo de seguridad policial por el viejo antagonismo que hay entre la familia de la niña asesinada y la de los once procesados.