El sábado al mediodía cuando encontraron el cuerpo de Griselda Marta Cardozo, de 64 años, en su vivienda del barrio Patricias Sanjuaninas, Desamparados, los vecinos habían dicho a los medios de prensa que habían llamado a la policía cuando escucharon ruidos en la casa de la víctima.
El propio jefe de la Policía, comisario general retirado Luis Martínez, había informado días atrás que estaban investigando un posible llamado al 911 la madrugada del crimen.
Efectivamente el llamado existió. Fuentes de la investigación lo confirmaron y según publicó Diario El Zonda en su edición del último miércoles la Policía separó de sus funciones y suspendió provisoriamente a una agente policial por ese pedido de ayuda al Centro de Operaciones Policiales (COP), mientras se investiga en la Subsecretaría de Inspección y Control de Gestión. La agente sería quien habría recibido el llamado de la vecina y no le habría dado curso al pedido de ayuda y en consecuencia enviado un móvil policial a la casa de la víctima.
Además puede derivar en una denuncia penal contra la agente y otros efectivos por el delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público.