Ariel Mauricio Ferrep sólo estuvo una hora y media en el Hospital Rawson visitando a un familiar que estaba en terapia intensiva. Cuando salió, cerca de las 22:30 del sábado, se encontró con la sorpresa de que su Fiat Uno no estaba donde lo dejó, estacionado sobre la calle 9 de Julio.
Durante toda la noche del sábado la policía rastreó el vehículo, pero recién este domingo cerca del mediodía dieron con vehículo, que había sido abandonado en una zona descampada del Cerro Blanco. Al auto sólo le faltaban algunas pertenencias que Ferrep llevaba dentro y el stereo, pero lo que llamó la atención a los uniformados es que las patentes tampoco estaban.
Este último dato fue el que alertó a la policía sobre la posibilidad de que el auto, un Fiat Uno 3 puertas blancos, haya sido usado para cometer delitos durante la madrugada del sábado. El vehículo fue hallado por personal de la Motorizada 4, entre ellos el cabo Vázquez, quienes luego trasladaron el vehículo a la Comisaría 30 para investigar esta última hipótesis.