Los antecedentes de violencia entre los familiares de los 11
imputados y los de la víctima son terribles: desde hace años que se enfrentaron
a trompadas, cuchillazos y tiros. Por eso es que la Policía de San Juan previó
un operativo de seguridad especial para el juicio por el crimen de Uma, la beba
que murió de un balazo en la cabeza cuando una banda se paró frente a su casa y
disparó a mansalva.
El homicidio agravado se produjo el 4 de
enero de 2014 en el Barrio Huarpe, Pocito, y ahora el tribunal de la Sala I de
la Cámara Penal confirmó que el juicio comenzará el próximo martes 1 de marzo.
La policía siempre sostuvo que se trató de una juste por la disputa de venta de
droga en el barrio. El padre y la madre de la beba lo niegan terminantemente.
La magnitud del juicio ya tuvo su impacto.
La justicia provincial le tuvo que pedir prestado a la federal la sala de
audiencias del Tribunal Oral Federal, debido a que la cantidad de imputados
supera la capacidad de las salas de audiencias en los tribunales ordinarios.
En ese lugar es donde la Policía de San
Juan organizó un operativo especial de seguridad, el cual estaría a cargo del
subcomisario Alejandro Aciar, jefe de la sección Alcaidía de Tribunales.
El subcomisario Aciar solicitó refuerzos a
la Dirección de Operaciones (D-3), a cargo del comisario mayor José Luis
Morales. Calculan que se necesitarán, por lo menos, 15 efectivos policiales
mientras se realiza el juicio en la sede federal, ubicada en avenida Rioja y
Mitre.
En un juicio normal no se afectan más de
dos o tres policías, dependiendo de la cantidad de detenidos.
Los puntos más conflictivos son tres.
El primero es el ingreso de los 11
imputados al edificio. Allí prevén colocar un cordón humano. Es porque el lugar
no tiene un ingreso independiente. Eso provoca que los presos deben ser bajados
en la vía pública e ingresados caminando al edificio.
El peligro está en que los presuntos
asesinos podrían ser increpados por la familia de la beba muerta.
También quieren evitar un posible
enfrentamiento entre la familia de Uma y la de los imputados, quienes podrían
ir en su apoyo.
El segundo lugar conflictivo es el interior
de la sala de audiencias. Como los imputados son muchos, y hay siete abogados
defensores, uno de los dos sectores destinados al público será usado para
ubicar a los 11 acusados. En ese lugar también necesitarán numerosos policías
para custodiar puntualmente a los detenidos. También prevén montar un cordón
humano para separarlos del sector del restante sector destinado al público, en
el que se ubicarán las familias de la víctima, de los acusados y la prensa.
El tercer lugar conflictivo es el ingreso
del público a la sala de audiencias. Todos serán identificados y pasarán por el
escáner que tiene el Tribunal Oral Federal, para evitar el ingreso de armas.
Según confirmó el juez Juan Carlos
Caballero Vidal (h.), presidente del tribunal que hará el juicio, "el ingreso
al juicio es público porque así lo prevé el sistema legal. Se advertirá a los
asistentes que deben mantener un orden y el que no se atenga a esa advertencia
se le prohibirá el ingreso al juicio”.
Un plomo en el antebrazo
Antonella Carrizo es la madre de Uma. Ella
sostenía en sus brazos a su hija la noche que la banda la atacó a tiros. "Yo sé
lo que son, tengo un tiro acá”, contó, tocándose el antebrazo izquierdo, donde
un punto sobresaliente demuestra que aún conserva en su interior un balazo.
Según Carrizo, en declaraciones a Crónicas
Policiales (Canal 13 San Juan), "esto me lo hicieron los Reyes (por el balazo).
También tengo ésta marca (muestra la piel cortada en una mano, signo de un
cuchillazo) y tengo operaciones en la columna. Ellos –por los Reyes- son así,
se creen los dueños del mundo y todo lo arreglan con violencia”.
Según Carrizo, las peleas con los Reyes no son
nuevas. Ocurrieron en el barrio La Estación, donde ambas familias vivían antes.
Y se prolongaron en el tiempo. Legalmente hay denuncias cruzadas entre los
Reyes, los Calvo y los Carrizo.
Pero nunca se había producido un hecho tan
grave como el de Uma, la beba que perdió la vida.