Una joven violada por 4 hombres que son "nenes bien” y que luego vuelve para vengarse resume la trama del nuevo ficcional del director Juan José Campanella y la historia recuerda el dramático caso El Pinar ocurrido en 1989 que marcó por su violencia e impunidad a los sanjuaninos a fuego. Los parangones entre ambas historias abrieron la intriga con comentarios en las redes sociales sobre si el abuso sufrido por dos chicas porteñas en el bosque ubicado camino al dique de Ullum había sido inspiración, sobre todo porque la protagonista de la tira que emite Telefe, Natalia Oreiro, contó que en la preparación del personaje se entrevistó con chicas violadas.
"No, no conocía el caso”, respondió el ganador del Oscar a la consulta de Tiempo de San Juan, despejando dudas desde la dirección. No obstante, no se pudo corroborar si la actriz tuvo contacto con las víctimas de El Pinar que viven en Buenos Aires.
La serie gira en torno al personaje de Ariana quien fue violada a los 17 años junto a otra jovencita del Interior a la salida de un boliche por un grupo de jóvenes de familias acomodadas. La otra joven muere pero Ariana, interpretada por Oreiro, decide volver a vengarse uno por uno de los agresores, y uno de ellos –encarnado por Joaquín Furriel- es un intendente que quiere ser presidente. Se conoce que Ariana tiene un hijo que sería fruto de la violación.
La historia, además de las similitudes con la novela de 1986 que se llamaba "Venganza de Mujer”, protagonizada por Luisa Kuliok, recuerda a los sanjuaninos el aberrante caso El Pinar, que tuvo dos víctimas e "hijos del poder” como violadores.
La actriz uruguaya dijo en declaraciones a Telam que "El encuentro con mi personaje, una chica violada a los 17, por un grupo de muchachos poderosos me impactó mucho, estoy comprometida, para hacerlo me entrevisté con chicas abusadas, sus psicólogas, no deja de ser una ficción pero debo tener en cuenta ciertas vivencias para actuar: no es lo mismo enamorarse para una mujer violada".
El caso El Pinar sucedió en febrero de 1989. Las crónicas de la época narraron que las dos muchachas, Mónica y Daniela, oriundas de Buenos Aires, estaban de vacaciones en San Juan en la casa de familiares de la segunda. Aceptaron dar un paseo hasta el dique invitadas por Andrés Di Febo y Francisco Merino, a quienes conocían, en un Fiat 600. De sorpresa las golpearon y las llevaron a El Pinar donde otros 10 cómplices los esperaban.
Afirmaron que 9 de los 12 violaron a las chicas. Además de Di Febo y Merino estaban Fernando Aguirre, Sergio Quintana, Alejandro Orozco, Gustavo Centeno, Marcelo Gallardo, Sergio Landa, Sergio Brazzolotto, Juan Antonio González, Alfredo Landa y Alfredo Gómez.
Luego todo fue impunidad. Gallardo, Landa (Sergio), Brazzolotto y González, fueron condenados por violación, pero cumplieron su sentencia en libertad por ser menores. Merino, Di Febo, Landa (Alfredo) y Gómez pasaron algún tiempo en prisión, pero quedaron en libertad por oportunos beneficios judiciales. Y Aguirre, Quintana, Orozco y Centeno, nunca fueron atrapados.
El 13 de julio de 1990 se conoció la sentencia del primer Jury de Enjuiciamiento a un magistrado de la justicia local. Fue contra el ex titular del Juzgado en lo Penal y Correccional nº 4, Carlos Horacio Zavalla, quien manejó bochornosamente el caso El Pinar.
Por otro lado, en enero de 2013, Merino –hijo de un ex intendente calingastino- cayó preso por otros delitos. Le imputaron cuatro delitos: tráfico de drogas, poseer maquinaria para tóxicos, integrar una banda de dos o más personas para delinquir y violar leyes nacionales de protección a la flora y la fauna.
Las víctimas residen en Buenos Aires y en 1996 hablaron con un semanario porteño de su dolor. En junio de 2013, Mónica, una de las chicas violadas, rompió el silencio tras 17 años, hablando con Tiempo de San Juan.