miércoles 6 de mayo 2026

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Tiempo de San Juan. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
Relevamiento exclusivo

En tres años murieron 11 personas electrocutadas

Todas las víctimas fueron hombres y el promedio de edad de los fallecidos es de 29 años. Las causas de las muertes fueron conexiones precarias e imprudencias. Por Natalia Caballero.

Por Redacción Tiempo de San Juan
Por Natalia Caballero

Instalaciones eléctricas al margen de cualquier norma de seguridad e imprudencia son las dos causas de muerte de las once personas que murieron electrocutadas en la Provincia en los últimos tres años. Los datos se desprenden de un relevamiento realizado por este medio. Todas las víctimas mortales eran hombres jóvenes, con un promedio de edad de 29 años. Incluso en la trágica lista hay dos menores de edad, un niño de 13 y un adolescente de 17.

En el 2013 hubo tres fallecidos, en el 2014 cinco y en lo que va del 2015 tres personas murieron por descargas eléctricas. La mayoría de los casos se dieron en departamentos del Gran San Juan. La temporada más fatal siempre suele ser el verano.

El 73 % de las víctimas fatales (ocho) fallecieron por conexiones precarias que les dejaron nulas posibilidades de sobrevivir. El 27 % restante (tres) murieron por actuar de manera imprudente, trabajando o intentando tocar mojados un aparato eléctrico. 

El 24 de febrero de 2013 se registró en Ullum el primer caso de los últimos tres años.  Un jardinero de 32 años murió en el acto luego de recibir una descarga cuando cortaba el césped con los pies mojados. El 24 de septiembre se dio el segundo caso. Un albañil de 35 años murió en Chimbas tras recibir una descarga eléctrica en el techo de una obra en construcción en la que estaba trabajando. El último caso se registró el 23 de diciembre. Un joven de 17 años falleció en Santa Lucía mientras manipulaba una bomba en corto para llenar una pileta. 

El 2014 fue el año más trágico, con cinco electrocutados. El 2 de enero en Caucete murió un joven de 28 años al intentar prender un equipo de música mojado. Ocho días después un niño de 13 años murió en Rivadavia al recibir una descarga en el techo de su casa, al que había subido para fumar un cigarrillo en escondidas. El 15 de mayo un hombre de 70 años falleció mientras trabajaba con una máquina en una fábrica de Rawson. El 18 de julio un joven de 20 años murió en Chimbas tras intentar prender una lámpara en cortocircuito. El último caso se registró el 19 de noviembre. Un hombre de 30 recibió una descarga realizando trabajos en el techo de una vivienda de Rawson. 

En el 2015 ya se han producido tres casos. El primero fue el 17 de enero. Un joven de 18 años murió cuando intentó enchufar un celular mojado en el interior de su vivienda, ubicada en Pocito. El 6 de febrero un hombre de 39 años falleció en el interior de su casa, ubicada en Capital. La vivienda no tenía una conexión legal a la red de electricidad. El último hecho se dio el pasado 10 de marzo en Rawson. La víctima fue un adolescente de 17 de años que falleció en la casa de sus abuelos al tocar sin querer una conexión precaria en el fondo. 

Las fallas y los cambios
Según comentaron dos electricistas consultados, la falla más común detectada en los hogares es no contar con la protección de un disyuntor o derivaciones a tierra. Comprar e instalar un disyuntor cuesta alrededor de $800. 

"La negligencia lleva a que muchas viviendas no tengan las protecciones correspondientes como un disyuntor. En las viviendas más humildes la mayoría no tiene desviación a tierra sino que todavía utilizan tapones”, aseguró Fernando Riveros, un reconocido profesional que lleva más de cuatro años en el oficio. 

El ingeniero Cayetano Navarro, electricista y hasta perito, contó que las fallas más comunes tienen que ver con la falta de protección en los hogares y la falta de la puesta a tierra. De igual modo, el ingeniero aseguró que en los últimos años la situación ha progresado mucho. Los municipios ahora exigen a través de ordenanzas que las viviendas de los nuevos barrios tengan un disyuntor. "Hay que tener cuidado con las fallas humanas.
Normalmente la gente tiene temor a la corriente, pero no siempre se invierte en instalaciones eléctricas como corresponde”, concluyó Navarro. 

CIFRAS
11 personas murieron electrocutadas en los últimos tres años. 
29 años es la edad promedio de las víctimas. 
73 por ciento de las víctimas que murieron por conexiones precarias. 
27 por ciento de las víctimas fallecieron por imprudencia. 

El dato
Comprar e instalar un disyuntor cuesta alrededor de $800. En los barrios nuevos es obligatoria la instalación de este tipo de protecciones. 

Destacados
"La negligencia lleva a que muchas viviendas no tengan las protecciones correspondientes como un disyuntor. En las viviendas más humildes la mayoría no tiene desviación a tierra sino que todavía utilizan tapones”, Fernando Riveros, electricista. 

"Hay que tener cuidado con las fallas humanas. Normalmente la gente tiene temor a la corriente, pero no siempre se invierte en instalaciones eléctricas como corresponde”, Cayetano Navarro, ingeniero eléctrico. 
Seguí leyendo

Dejá tu comentario

LO QUE SE LEE AHORA
César Castro, el árbitro apuntado.

Las Más Leídas

El viento Zonda llegaría entre las 16 y las 17 afectando a gran parte de San Juan.
Se suspenden las clases en San Juan por el viento Zonda, este miércoles.
Imagen ilustrativa
La primera bomba de la Expo Minera: una empresa finlandesa se instalará en San Juan
Miércoles con Zonda, calor y ráfagas fuertes en San Juan

Te Puede Interesar