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Mirá la nota donde te contábamos la historia del preso que llegó a La Corte con una lapicera

El viernes 4 de julio de 2014 Tiempo de San Juan te mostraba la historia de Eros Martínez Otarola el preso que apeló una condena desde el Pena y sin asistencia letrada.
lunes, 09 de noviembre de 2015 · 23:21
NFORME ESPECIAL / PRESOS

El preso que con una lapicera puede llegar a la Corte Suprema

El inédito caso del condenado a reclusión perpetua, la máxima pena, que pelea por su inocencia y solitariamente logró abrir una puerta para llegar a la máxima autoridad judicial de la Nación. Por Gustavo Martínez Puga.

El preso que con una lapicera puede llegar a la Corte Suprema

FOTO: DIARIO DE CUYO. Condenado. Eros Martínez Otarola sale de la Sala I de la Cámara Penal, donde lo condenaron

Por Gustavo Martínez Puga

Eros Martínez Otarola tiene 21 años y podría llegar a pasar preso en el Penal de Chimbas más años de los que recién llegó a vivir.Y desde el momento en que fue detenido por el homicidio de su vecino, viene sosteniendo a raja tabla que es inocente. Si bien no le fue bien, ya que en tres instancias judiciales entendieron que es el autor del crimen, ahora marcó un precedente en la Justicia local: a través de un escrito que hizo él mismo, en una hoja común y corriente y con lapicera, llegó a la Corte de Justicia pidiendo un recurso federal para ir ante la máxima autoridad judicial del país, la Corte Suprema de Justicia de la Nación, para que revean su situación judicial.

Si bien la Corte de Justicia aún no resuelve si le otorga o no ese beneficio, el del recurso federal, Eros Martínez Otarola ya hizo historia entre los internos de la cárcel local a través de esa forma legalmente llamada "in pauperis”.

Es que no hay antecedentes entre los defensores públicos locales de una situación similar. ¿Qué hace particular al planteo de Martínez Otarola?: el hecho de que él mismo, sin la asistencia de un abogado –ni sus costos, ni los de la Justicia a través de los sellados-, haya sabido reunir en pocas líneas los pasos formales y legales para que en la Corte local tengan que darle cabida a su planteo y encauzar la petición.

Por ahora, el ministro Adolfo Caballero, de la Sala II de la Corte, le pidió al presidente de la Corte, Juan Carlos Caballero Vidal, que le remita el expediente con la causa de Martínez Otarola. Y, por otro lado, el ministro Caballero le corrió vista a la defensa pública para que fundamente la petición del interno.

Éste último trámite recayó en la Defensoría Oficial N°4, a cargo de Carlos Reiloba, quien estaba terminando de fundamentar el recurso federal del preso para tratar de llevarlo ante la máxima autoridad judicial del país. "Es muy poco común que un interno por sí solo, de puño y letra, llegue a la Corte y logre que le tramiten un recurso federal. Entre los defensores oficiales no recuerdan algo igual y, según tengo entendido, no habría ocurrido antes”, sostuvo el defensor oficial.

Esa inédita gestión del interno Martínez Otarola puede llegar a ser un precedente aún más fuerte si la Corte de Justicia le concede el recurso federal y así logra ir ante la Corte Suprema de Justicia. Aunque aún eso no se resuelve.

EL CAMINO

El 29 de octubre de 2013, la Sala I de la Cámara Penal condenó a Eros Martínez Otarola a la máxima pena prevista en el Código Penal Argentino: reclusión perpetua. En la práctica podría significarle 25 años de prisión.

Fue después de que lo encontraran culpable de los delitos "tentativa de robo calificado y homicidio agravado, en perjuicio de Elizabeth Guevara y Arturo Tapia”. Al homicidio se lo calificó de agravado "por el modo”: se entendió que el muchacho acuchilló a su vecino cuando lo descubrió robando en su departamento.

Esa era la segunda vez que los jueces entendían que era responsable del crimen ocurrido el 5 de abril de 2011 en el barrio Jardín Ferroviario, Chimbas. Antes había sido el juez Guillermo Adárvez, del Tercero de Instrucción, donde fue procesado.

Pero Martínez Otarola insistió en su inocencia tal como lo viene haciendo desde el momento en que fue detenido. Por eso fue que, ante la dura condena de la Sala I de la Cámara Penal, fue ante la Corte de Justicia, mediante un recurso de casación.

SUS ARGUMENTOS

Puso como argumentos los mismos tres motivos que viene sosteniendo desde el comienzo de la causa: lo detuvieron sin la orden de un juez; no hicieron muestras de ADN que lo vincularán científicamente a él con el crimen y las marcas de sangre que la policía dijo haber seguido desde el departamento de la víctima hasta el de Martínez Otarola eran de origen animal, no humana.

Sin embargo, en la Sala II de la Corte de Justicia también recibió un revés: el 9 de mayo de 2014 los cortistas entendieron que en el tribunal que lo condenó usó bien las pruebas recolectadas y que no hubo detención ilegal.

Hasta esa instancia, con la presentación de la casación, Eros Martínez Otarola estuvo asistido legalmente por dos defensores particulares, Germán Cuk y Carlos Rivadeo. A partir de allí, él decidió seguir solo peleando por su inocencia.

Así fue como el 2 de junio de 2014 hizo llevar ante la Corte de Justicia el escrito de puño y letra. Allí les hacía saber a las máximas autoridades judiciales sanjuaninas que sacaba de su defensa a los abogados Cuk y Rivadeo, pidió que le designen un defensor oficial –el que le correspondiera- y solicitaba que le otorgaran ir en recurso federal ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación para poder probar su inocencia.

Ahora resta saber si la Corte local entiende que le deba o no conceder ese beneficio. Igual, si el resultado es la negativa, el defensor oficial Reiloba puede plantear una queja para llegar ante la Nación.

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