Según manifestó María Eugenia Bazán, a los Bomberos Voluntarios de Chimbas, en la casa viven con ella sus cuatro hijos, de 8 meses, 4, 5 y 6 años y habrían sido estos tres quienes jugando con un encendedor, en la habitación, prendieron fuego a los colchones.
El fuego consumió todo lo que había dentro de la habitación de los niños, dos televisores, ropa, una biblioteca y llegó a la cocina de la casa quemando sillas, mesas y una heladera. La familia que vive de un almacén que ellos atienden, en la parte de adelante de la vivienda, también perdió parte de la mercadería y electrodomésticos del comercio.
El fuego fue sofocado por una dotación de Bomberos Voluntarios de Chimbas y el Cuartel Central de la Policía de San Juan y evitaron que las pérdidas fueran aún mayores.
Afortunadamente ninguno de los niños sufrió quemaduras debido a que su mamá los sacó a la calle rápidamente.