Cerca de las 18 horas llegó a las instalaciones del Hilario Sánchez, a bordo de la BMW blanca vinculada en el polémico episodio que dio a conocer Tiempo de San Juan. Se trata de Carlos Bueno, el delantero uruguayo de San Martín involucrado en una golpiza a un joven de 21 años.
Cuando llegó, acompañado por otro jugador verdinegro, saludó al DT Rubén Forestello y de inmediato ingresó al vestuario. Se empilchó con la indumentaria del club y junto a sus compañeros estuvieron haciendo trabajos regenerativos, mientras los suplentes hacían un picadito. Durante el entrenamiento charló bastante con el defensor Renzo Vera.
Después de que finalizaron los trabajos se dirigió al vestuario, se bañó e hizo una especie de conferencia de prensa para los diferentes medios presentes. Entre otras cosas, volvió a desligar del asunto al sanjuanino Matías Silva y confesó estar viviendo un momento complicado no sólo por él, sino también por su familia.
"Quiero que se termine esto. Si hay filmaciones y fotos que las presenten. A mi me viene bien. Yo no soy un malandra ni un asesino. Soy incapaz de tocar a alguien. Fue una lástima lo que pasó. Son cosas a las que estás expuesto porque sos conocido y hoy pongo la cara”, comentó.
También dijo que "todos saben que no fui yo. Ellos saben que yo sólo fui a separar. Quiero que se termine esto, hoy sólo pienso en jugar”.