Los exámenes médicos fueron contundentes: el ex sacerdote y ex diputado provincial Juan Carlos Icazatti padece problemas de Alzehimer que no le permiten estar en sus cabales.
Ante esa situación, ahora la Sala III de la Cámara Penal le corrió vista al fiscal y a los abogados defensores para que opinen si debe o no ser sometido a un juicio.
En la práctica es un mero trámite formal: todo indica que en los próximos días Icazatti zafaría definitivamente de ser sentado en el banquillo de los acusados para ver si abusó o no sexualmente de su hijastra menor de edad.
Hace siete años que fue denunciado penalmente por ese hecho y desde entonces la Justicia no logró juzgar al ex diputado provincial por el Bloquismo.
Ahora Icazatti tiene 76 años y, aunque fuera juzgado y encontrado culpable, no iría preso.
Lo que también resta definir es la situación de su pareja, la madre de la niña abusada. La mujer sí está en condiciones físicas de ser juzgada. Pero aún el tribunal de la Sala III no se expidió para ponerle fecha a su juicio.
Ella también está acusada por su participación en el abuso sexual agravado que durante años sufrió su hija.
Actualmente la mujer, que es mucho más joven que el ex sacerdote, tampoco está presa porque le dieron prisión domiciliaria para que cuide a Icazatti.