Con el pelo rubio, diferente al castaño oscuro que se apreciaba recogido debajo de la gorra policial, Gabriela Rodríguez fue trasladada hasta San Rafael. Su pareja, Marcelo Rodríguez, la seguía también con un cambio de look apurado, en el intento por burlar a las pesquisas.
Lo cierto es que de poco sirvió a los delincuentes modificar su fisonomía, ya que el viernes fueron atrapados a la salida del Hotel Alhambra de San Juan, y luego traídos hasta Contraventores donde pasaron la noche.
Según explicó el ministro de Seguridad Carlos Aranda, luego de concretar la detención se comunicó con el Juez Peñasco para pedirle que “los Rodríguez” pasen la noche aquí en la Ciudad y evitar el viaje hasta San Rafael en horario nocturno.
Esta mañana se los subió a un auto oficial y luego salieron rumbo a su destino. La policía y el taxista residen en el sur y podrían quedar alojados en la cárcel de San Rafael.
Con respecto a los detalles de la detención, Aranda explicó: “Enviamos una comitiva de policías a San Juan. Nosotros no podemos participar del allanamiento, eso lo hace la gente de San Juan. Ellos luego labraron un acta con lo encontrado en la habitación y allí señalaron que había 99.500 pesos, 511 dólares y 2.400 euros”. Además de confirmar que se encontró el arma reglamentaria de la ex policía.
En cuanto al encargado de la casa de cambio, Luís Bomfonte, se lo imputó por estafa, entendiendo el Juez Peñasco que hay elementos para sospechar de él como cómplice en el atraco.
Finalmente, Aranda separó el accionar de Gabriel Rodríguez del de la gran parte de la policía: “Esa no es la Policía de Mendoza. Yo estoy orgulloso de la policía, ya que fueron ellos mismos los que hicieron la investigación”.
El robo
El martes 7 de agosto, Luís Bonfati abrió la puerta de su domicilio en San Rafael para atender a una pareja que golpeaba a su puerta. Sin embargo, inmediatamente el hombre y la mujer lo redujeron y amenazaron con armas de fuego, pidiéndole que los lleve al comercio Cambio Santiago donde trabaja.
Una vez en el local de calle Libertador y Barcala, los delincuentes sustrajeron 6.000 dólares, 1.300 euros, 850 mil pesos chilenos, 1.100 reales y entre 150 mil y 200 mil pesos argentinos.
Luego lo llevaron de nuevo hasta su casa, donde le quitaron 50 mil pesos que eran de su propiedad, para después atarlo y darse a la fuga.