Primero estuvieron detenidos y el juez Benito Ortiz les tomó declaración sobre la muerte del pequeño Ariel Tapia. Luego les quietaron la vivienda, donde estuvieron realizando peritajes y sacando muestras para estudios criminológicos. La intención del juez fue trabajar con comodidad en la vivienda donde supone que podría haber valiosa información sobre el pequeño, sin que estuvieran cerca sus familiares y alejándolos de la posibilidad de borrar posibles pruebas.
miércoles 13 de mayo 2026





