El mundo del cine está de luto. Robert Duvall, una de las grandes leyendas de Hollywood y protagonista de clásicos inolvidables como El Padrino, murió a los 95 años. La noticia fue confirmada por su familia y generó una ola de mensajes de despedida en la industria cinematográfica.
Dueño de una carrera que atravesó más de seis décadas, Duvall se convirtió en uno de los actores más respetados de su generación. Su interpretación de Tom Hagen, el abogado de la familia Corleone en la emblemática saga dirigida por Francis Ford Coppola, lo catapultó a la inmortalidad en la historia del séptimo arte.
Pero su legado fue mucho más allá de ese personaje. Ganador del Premio Oscar y múltiples galardones internacionales, Duvall supo construir una filmografía sólida, versátil y profunda, que lo posicionó como uno de los intérpretes más influyentes del cine estadounidense.
Con un estilo sobrio, una presencia imponente en pantalla y una capacidad única para dotar de humanidad a sus personajes, dejó actuaciones memorables en dramas, westerns y thrillers que marcaron a generaciones.
Con su partida, Hollywood pierde a uno de sus últimos grandes referentes clásicos. Su legado, sin embargo, seguirá vivo en cada escena, en cada diálogo y en cada personaje que ayudó a convertir en historia.