Mica Viciconte sigue siendo la participante más aguerrida de MasterChef y aunque eso la coloca como la candidata ideal para convertirse en ganadora, también muchas veces le juega en contra. La última víctima de sus dificultades para aceptar la derrota fue nada más y nada menos que Martitegui.
En la competencia por equipos de la transmisión del martes a la noche de MasterChef, Mica Vicicontecocinó con una excesiva cantidad de ajo unos bocaditos de papa y, por supuesto, Martitegui no se lo dejó pasar, aunque quizás no imaginó que del otro lado encontraría a una topadora dispuesta a todo por defenderse.
Mica Viciconte puso en jaque la autoridad del Chef asegurando que su paladar estaba equivocado y así fue como un simple diente de ajo terminó caldeando los ánimos del estudio a niveles impensados. Lo peor de todo fue que, luego de la discusión que puede apreciarse en adjunto, la cocinera rompió en llanto y las lágrimas se extendieron hasta el final del programa.
Mica Viciconte aseguraba que no le había puesto mucho ajo a su preparación y Martitegui insistía que sí y que, producto de eso, los bocaditos estaban incomibles. Quien los probara tendría que ir directo a su casa porque la invasión de ese ingrediente impediría cualquier charla posterior.
Mica Viciconte en su noche de furia.
Evidentemente no se pusieron de acuerdo, porque lo que para uno resultaba poco, para el otro era una exorbitante cantidad. Quizás las hormonas del embarazo le jugaron una mala pasada a Mica Viciconte, porque lo cierto es que, al menos esta vez, Martitegui no merecía semejante enojo. Habrá que ver cómo continúa MasterChef, pero ya sabemos entre quienes no hay buena onda.